¿Cómo asegurar las materias primas éticamente y libres de conflicto? Con blockchain

Aunque las naciones desarolladas basan sus sistemas legales en el respeto a los derechos humanos, el mundo sigue sin ser perfecto y hay lugares donde siguen sin respetarse. En ocasiones, hablamos de países donde abundan recursos que posibilitan la era tecnológica que todos disfrutamos: teléfonos móviles, coches eléctricos, baterías…

Hablamos de litio, cobalto, níquel, tierras raras, etc. Según va aumentando la presión en el acelerador de la electromovilidad, más patente se va haciendo la necesidad de garantizar que los recursos utilizados no se obtuvieron a costa del trabajo de esclavos ni pisoteando los derechos humanos. Hay otro aspecto interesante, el respeto al medio ambiente.

Sin duda, para un gran fabricante la mala prensa siempre es algo a evitar. Los fabricantes son los primeros interesados en obtener recursos respetando sus principios éticos y morales, así como cualquier legislación aplicable. Asegurarse de que eso es así es más fácil usando la tecnología blockchain, o cadenas de bloques.

Esta tecnología permite crear un rastro digital en cualquier documento, de forma que múltiples nodos de una red puedan garantizar su autenticidad, por lo que la información no se puede manipular. Las aplicaciones de esta tecnología son múltiples, aunque es conocida especialmente por las criptomonedas.

Varios fabricantes y proveedores ya utilizan esta tecnología para asegurar el origen de materias primas. El rastro documental digital es más fiable que el tradicional papeleo, más fácil de falsificar, y requiere menos gasto en auditorías. La importancia de la tecnología blockchain está aumentando a pasos agigantados.

Últimamente vemos varias iniciativas industriales para que las naciones desarrolladas se vuelvan más independientes para ciertos recursos, una suerte de globalización marcha atrás, pero a menor escala. Pese a ello, algunos recursos están donde están, y es lo que hay. Si se trazan adecuadamente las materias primas ya no hace falta ponerse una pinza en la nariz.

Mina de cobalto en República del Congo

Desde 2018 existe la Red Blockchain de Abastecimiento Responsable, RSBN en inglés, a partir de la colaboración entre IBM y RCS Global Group. Sus miembros son Ford Motor, Volksgwagen, LG Chem y Huayou Cobalt. Por su cuenta, Volvo también vigila la trazabilidad de las materias primas con blockchain, como lo hace Tesla.

Si el abastecimiento ético continúa aumentando en importancia, llegará un momento en el que algunos fabricantes van a tener que despejar posibles dudas. Y me refiero específicamente a fabricantes chinos. Superadas ciertas barreras para su entrada en mercados como el europeo, pueden surgir algunas nuevas, como cuestionar de dónde sacan las materias primas, y si eso ha implicado violaciones de derechos humanos.

Por ejemplo, ¿os acordáis de la polémica de Apple con Foxconn a cuenta de los esclavos que ensamblaban iPhones? Apple fue víctima de las cuestionables prácticas industriales de su proveedor de China. Foxconn va a tener su propia marca de coches eléctricos, Foxtron. Ya he lanzado la piedra, pero no escondo la mano.

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