Hacer barcos a hidrógeno es fácil, lo difícil es conseguir el hidrógeno verde que los alimente

Este barco se llama REM Energy. Fue entregado a Siemens Gamesa el 3 de diciembre por parte del astillero noruego Green Yard Kleven, su base estará en Bremerhaven (Alemania), y su finalidad es el mantenimiento de los parques eólicos marinos Global Tech 1 y Trianel Borkum West en el Mar del Norte. La empresa declara que «está técnicamente preparado para operar sin realizar emisiones».

Con una eslora de casi 90 metros y una manga de unos 20 metros, este barco se diseñó con la ecología en mente, ya no solo por prestar servicio a los aerogeneradores y a los técnicos que los mantienen, también por contar con baterías de hasta 12 MW y la posibilidad de funcionar con hidrógeno verde -generado solo con energías renovablas- mediante pilas de combustible. Pero va a tener que funcionar con generadores diésel temporalmente, a falta de hidrógeno.

Resulta que en Alemania no hay un suministro de hidrógeno renovable a disposición del buque. «Nos estamos preparando para reducir nuestras emisiones en las operaciones de servicio offshore. La puesta en marcha del REM Energy pone de manifiesto la disponibilidad de tecnología limpia para operar sin emisiones», dijo el especialista en sostenibilidad de Siemens Gamesa, Jonas Pagh Jensen.

Pero el paso siguiente deben darlo otros. «Los gobiernos, la industria y los inversores necesitan asociarse rápidamente para poner en marcha una infraestructura de hidrógeno verde que facilite la descarbonización del tráfico marítimo», añadió. Este sector produce al año más emisiones que Alemania entera, 900 millones millones de toneladas de emisiones de CO2.

Sus inquilinos rotan cada 14 días. A bordo van 75 técnicos de servicio y 24 miembros de la tripulación

El REM Energy es una nave de servicio de construcciones, CSOV en el argot. Sus motores permiten que el barco permanezca estático mientras se encuentra atracado a un generador eólico, y además de esto las propias grúas pueden corregir constantemente su posición, ya que el mar no siempre está en calma. Puede recargar sus baterías estando de servicio sin necesidad de estar en puerto, hay boyas especiales para eso.

Este barco prestará servicio a Siemens Gamesa durante un plazo de 4 años. Cuando la empresa noruega REM Offshore lo encargó al astillero no había seguridad de que pudiese recibir hidrógeno de forma inmediata. La empresa armadora anunció el contrato con el astillero para su construcción hace prácticamente un año.

Siemens Gamesa no se resigna a que no haya hidrógeno verde para el barco. Está participando en el proyecto piloto Brande Hydrogen (Dinamarca), en el que un aerogenerador alimenta una instalación de electrólisis alcalina que puede generar hidrógeno suficiente para repostar 50-70 coches diariamente. Además, está desarrollando una solución para que aerogeneradores puedan integrar electrolizadores y el REM Energy pueda repostar en el mismo parque, sin esperar a volver a puerto.

En ocasiones, en la carrera por el hidrógeno están antes listas las cestas que los huevos. Por ejemplo, la llegada a Barcelona del primer autobús de pila de combustible de hidrógeno ha ido de la mano de las primeras instalaciones de generación de hidrógeno renovable en España para poder proporcionarle combustible. La capacidad de la planta, 20 kilos al día, no llega para una carga completa de los depósitos (37,5 kg). Pero por algún sitio hay que empezar, o la infraestructura precede a los vehículos, o al revés.

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