La india Okaya lanza un scooter eléctrico con batería LFP por apenas 1.000 euros

El mercado de las motos eléctricas lleva unos cuantos años desarrollándose a una enorme velocidad en algunos mercados asiáticos. Algo que ha permitido poner en marcha una economía de escala destacable capaz de lanzar propuestas tan interesante como la nueva moto india del fabricante Okaya Electric.

A primera vista no hay nada destacable de esta propuesta, que incluso cuenta con un diseño algo desfasado muy lejos de los molones diseños occidentales. Un scooter sencillo y funcional que esconde en su interior el fruto de años de desarrollo de la industria de la moto eléctrica india.

Pero si miramos en su interior, podremos ver un importante potencial de movilidad urbana sin emisiones que quiere convertirse en una alternativa para reducir contaminación, pero también los costes operativos de sus propietarios.

El Okaya Faast cuenta con un motor de 3 kW que le impulsan hasta una velocidad máxima de 70 km/h. Este se alimenta de una batería de litio-ferrofosfato de 4,4 kWh, que le proporcionan una autonomía de hasta 150 kilómetros según el fabricante. Por supuesto, una cifra bastante optimista que posiblemente se coloque en torno a los 90 o 100 km reales, que no estarán nada mal si vemos el precio.

Una batería que se caracteriza por su resistencia, lo que nos asegura que salvo sorpresas, la moto podrá durar una buena cantidad de años y kilómetros.

Entre el equipamiento destacan elementos como un faro delantero LED, una pantalla de información digital, y un sistema de frenado combinado (mecánico+regenerativo).

Lo mejor de todo es que este modelo ha salido ya a la venta en la India con un coste de apenas 89.999 rupias, que al cambio actual son solo 1.063 euros. Un precio realmente competitivo para un modelo con una batería a primera vista muy competitiva, en una herramienta muy interesante para lograr ir eliminando los contaminantes scooters gasolina de las carreteras de nuestras ciudades.

Una propuesta que incluso con un 50% de costes adicionales en aranceles, transporte y márgenes, tendría en Europa un precio de 1.500 euros. ¿Lograría hacerse un hueco? Pues sin duda habrá muchos nichos de mercado donde este económico producto podría ofrecer una alternativa cero emisiones.

Compártelo: