Menos trabajadores y más robots, así será la industria del coche eléctrico

La movilidad eléctrica es una realidad que no sólo cambiará el transporte, sino que afectará a toda la cadena de valor y la industria del automóvil. El impacto económico de esta nueva oportunidad de negocio, traerá consigo una reconversión de todo el sector.

A nivel laboral, hay muchas teorías sobre los efectos en el empleo de la generalización del coche eléctrico. El impacto laboral de la movilidad eléctrica es uno de los temas más candentes del momento y que está trayendo consigo acalorados debates.

Por parte de un sector, se considera que los recortes en la mano de obra pueden compensarse con nuevas actividades, principalmente la producción de baterías. De hecho, desde los Estados Unidos de América se han hecho públicos proyectos, nada menos, que de trece nuevas fábricas de baterías, para que no quedarse detrás de China.

Encrucijada de la industria

Frente a esto, el diario japonés Nikkei recoge las declaraciones de Kenji Yamaguchi, número uno del gigante de la automatización industrial Fanuc, proveedor, entre diferentes marcas, incluida Tesla. En ellas, el directivo advierte sobre el hecho de que la expansión del coche eléctrico, traiga consigo un mayor uso de robots en las líneas de producción.

Básicamente, la menor complejidad y por tanto la mayor facilidad de implementación de la tecnología motriz eléctrica, favorecerá el uso de gran maquinaria industrial para la producción.

Todas las nuevas técnicas de fabricación de un elemento tan complejo y delicado como las baterías, traerá consigo una mayor automatización de los procedimientos, especialmente en la producción de celdas de baterías.

Más robots para baterías.

Producción de baterías de Volkswagen.

Para Yamaguchi, “los motores de combustión son físicamente complejos, por lo que son difíciles de ensamblar con robots, mientras que las baterías tienen una forma más simple y su ensamblaje implica movimientos más repetitivos, lo que las hace más adecuadas para los robots”.

El directivo nipón sabe de lo que habla, puesto que dirige una de las empresas de automatización industrial más grandes del mundo.

La evolución de los procesos de producción tare consigo la posibilidad de que incluso el montaje de los propulsores eléctricos e inversores, pueda algún día llevarse a cabo mediante sistemas robóticos cada vez más avanzados.

Esto no es algo nuevo, puesto que los robots llevan décadas ayudado a reducir costes y mejorando la calidad de los automóviles tradicionales, reduciendo la cantidad de mano de obra humana y favoreciendo la motorización masiva.

Ahora, según Yamaguchi, los robots podrán producir los mismos efectos con la movilidad eléctrica: «La automatización puede reducir los costes de producción de las baterías, que constituyen una gran parte del coste de un vehículo eléctrico. La automatización también conducirá a la producción en masa, que a su vez producirá economías de escala«.

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