Poner a un perro al volante de un Tesla para buscar un vídeo viral puede retrasar la llegada de la conducción autónoma

La llegada de la conducción autónoma es una cuestión de tiempo, si bien el recorrido ante sí para desplazar al conductor humano en todo tipo de entornos aún está lejos. Pero para que el coche eléctrico autónomo sea una realidad los legisladores han de cambiar las leyes y los comportamientos de algunas personas ponen en riesgo el avance legislativo.

Los grandes pasos adelante de la tecnología han sido siempre controvertidos y han sufrido el rechazo inicial de una sociedad, a la cual, los cambios radicales siempre son criticados en sus orígenes.

Si recordamos las declaraciones y posturas contrarias cuando Steve Jobs presentó al mundo el primer iPhone en 2007, se podía comprobar que la sociedad y las élites empresariales no estaban convencidas de que un dispositivo sin teclas y todo pantalla fuera una revolución.

Comportamientos absurdos

Pocos años más tarde nadie tenía duda de que el iPhone y sus réplicas del mundo Android han cambiado la sociedad, parte de la economía y la forma en la que nos comunicamos hoy en día.

Al igual que hoy en día los fabricantes de coches tradicionales siguen poniendo botones de encendido a sus coches eléctricos, obligando a los usuarios a realizar un innecesario paso antes de ponerse en marcha con sus vehículos, los legisladores siguen sin apoyar contundentemente ni ver con buenos ojos algo tan revolucionario como la conducción autónoma.

Por este motivo, la búsqueda del click a cualquier precio y el afán de notoriedad de unos pocos, con muy poca conciencia social y menos civismo, están llenando nuevo las redes sociales de vídeos absurdos donde se ponen en peligro la seguridad vial de forma grave e irresponsable.

La última remesa corresponde a la moda de poner perros al frente de los coches dotados del sistema FSD Tesla, el único en funcionamiento a día de hoy en casi cualquier circunstancia, calle y carretera, que se puede comprar hoy en Estados Unidos de América y Europa, en China hay otras alternativas como NIO o Xpeng.

Unos pocos dañan a muchos

Cuando, como el vídeo que re recoge hoy, se sitúa a un perro en el puesto del conductor mientras el Tesla Model X de la filmación circula en modo Autopilot, no se consigue demostrar las capacidades de un automóvil, sino que pone de manifiesto un acto irresponsable y perseguible legalmente, de unos individuos que ponen en peligro la vida de las personas y de los animales en este caso.

Pero la consecuencia de estas irresponsabilidades realizadas en vías púbicas, hace que los legisladores se piensen dos veces antes de adaptar las leyes y normativas para impulsar la conducción autónoma, limitando la implantación de esta y su beneficio para el conjunto de la sociedad, por el afán de protagonismo y las acciones irresponsables de unos pocos.

Para entender esta situación se reproduce uno d los vídeos que han saltado a la luz en los Estados Unidos de América, a cuyos protagonistas Fred Lambert, del medios especializado Electrek, llama directamente «idiotas«, por llevar a cabo «prácticas extremadamente peligrosas«.

Es importante recordar que el avance de los asistentes de conducción como los empleados por Tesla en su FSD beta, van más allá de una ayuda al conductor debido a que buscan conseguir una auténtica conducción autónoma, por lo que aunque puedan ser concretos diferentes (ADAS y Conducción autónoma) el uso indebido de los primeros puede retrasar la aprobación legislativa de los segundos.

https://electrek.co/wp-content/uploads/sites/3/2021/12/BGnL_RX-YRvlWA9.mp4

Fuente | Electrek

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