Renault aspira a que su negocio de reciclado y reacondicionado genere unos beneficios adicionales de 1.000 millones de euros en 2030

Hace unos días, Renault celebró el primer aniversario de la Refactory, su primera planta dedicada al reciclado y reacondicionado de vehículos y baterías. Esta iniciativa supondrá la completa transformación de la factoría de Flins (Francia), que hasta hace poco se dedicaba exclusivamente a la producción de automóviles (Nissan Micra, Renault ZOE…).

La ocasión ha sido aprovechada para inaugurar la Factory VO, la primera fábrica especializada en el reacondicionamiento de vehículos de ocasión a escala industrial. Además, esto es solo el principio, pues la firma del rombo planea abrir una segunda Refactory en Sevilla, donde actualmente fabrica cajas de cambios.

Según los cálculos de la compañía, para el año 2030 su negocio de reciclado y reacondicionado podría generar unos beneficios adicionales de unos 1.000 millones de euros. «Estas acciones generarán 200 millones de euros en facturación a partir de 2025», afirmó el director ejecutivo del Grupo Renault, Luca De Meo, durante su visita a la Refactory de Flins.

Este proyecto se enmarca dentro de la estrategia de desarrollo sostenible del Grupo Renault, que a través de su división Mobilize se convertirá también en un proveedor de servicios. Además, la transformación de Flins y Sevilla permitirá asegurar la continuidad de su actividad y el mantenimiento del empleo, compensando así el supuesto coste laboral que podría conllevar la transición a la electromovilidad.

Renault tendrá una Refactory en Sevilla

El ecosistema de la Refactory se articula en torno a cuatro polos: RE-TROFIT (reacondicionamiento de vehículos de ocasión, conversiones de vehículos comerciales a eléctricos…), RE-ENERGY (reparación de baterías, fabricación de sistemas de almacenamiento energético con packs de segunda vida, ensamblado de pilas de combustible y estaciones de carga…), RE-CYCLE (recuperación y reciclaje de piezas y materiales) y RE-START (centro de innovación y formación).

Renault destaca que el modelo seguido en la Factory VO será único y ofrecerá varias ventajas competitivas: el efecto tamaño (con 11.000 metros cuadrados, podrá reacondicionar 180 vehículos de ocasión al día, con la posibilidad de duplicar dicha cifra a medio plazo), los costes (tasa de productividad elevada gracias a la organización lineal), los plazos (se podrá reacondicionar un vehículo en ocho días en lugar de veintiuno) y la calidad (los estándares de calidad serán los mismos que en los vehículos nuevos gracias a los sistemas de producción compartidos).

«Mantenemos nuestra promesa. Un año después de su lanzamiento, la Refactory encarna un proyecto innovador y ambicioso para la planta de Flins, una nueva fuente de valor económico, social y ambiental», sentencia Luca de Meo. «La Refactory es emblemática en la Renaulution que lleva al Grupo hacia una transformación profunda, rápida y duradera, impulsada por la creación de valor.

En el centro de este proyecto, nuestra primera planta de vehículos de ocasión demuestra nuestra capacidad para industrializar nuestros oficios relacionados con la economía circular. Esta Factory VO nos posiciona en el mejor nivel del mercado del vehículo de ocasión, en crecimiento, con una herramienta industrial única, preparada para reacondicionar hasta 45.000 vehículos al año».

Relacionadas | Renault concluye la primera fase de pruebas del EZ-FLEX

Compártelo: