Todo lo que sabemos del Tesla Model C, un compacto eléctrico que plantará cara a los Renault Megane E-TECH y Volkswagen ID.3

Aunque de un tiempo a esta parte ha sido una de las categorías más olvidadas por los fabricantes de coches eléctricos, en los próximos años el segmento C (compactos) se enriquecerá con la llegada de numerosas nuevas propuestas, algo por otro lado comprensible si tenemos en cuenta que se trata de uno de los nichos clave del mercado europeo.

Así, a los actuales CUPRA Born, Citroën ë-C4, Nissan LEAF, Renault Megane E-TECH Electric y Volkswagen ID.3 se unirá una completa ofensiva por parte del grupo Stellantis (Alfa Romeo Giulietta, DS 4 E-TENSE, Lancia Delta, Opel Astra-e, Peugeot e-308…), así como las versiones eléctricas de los BMW Serie 1 (i1) y Mercedes-Benz Clase A (¿EQA «hatch»?).

Sin embargo, una de las propuestas más esperadas es la de Tesla, que actualmente se encuentra desarrollando en China un modelo compacto que se fabricará en Giga Shanghái para todo el mundo. Este vehículo, conocido por la prensa como Model C (aunque los rumores también apuntan a que podría llamarse Model Q), tendrá un atractivo precio de partida de 25.000 dólares.

Los insiders de Tesla señalan que la producción de los primeros prototipos comenzó hace ya unos meses, por lo que es muy probable que la presentación del modelo definitivo tenga lugar a finales del año que viene, lanzándose al mercado chino unos meses más tarde. Sin embargo, posiblemente no llegue a Europa hasta 2024.

El Tesla Model C se lanzará en 2023

Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, confirmó en su momento que su nuevo coche eléctrico de acceso empleará baterías LFP (litio-ferrofosfato). Aunque actualmente el proveedor de celdas LFP de Tesla es CATL, no se descarta que el Model C emplee baterías de EVE Energy o incluso de BYD, que podría suministrar a la compañía sus avanzadas celdas Blade.

Al igual que los Model Y producidos en Giga Berlín y Giga Texas, gran parte del monocasco del Model C estará construido a partir de grandes piezas de fundición (bastidor delantero y trasero); además, se espera que incorpore unas baterías estructurales con celdas 4680 de gran formato, lo que permitirá reducir costes y maximizar la autonomía del modelo, que en su versión básica debería rondar los 400 km por carga.

Su plataforma será una evolución de la empleada en los Model 3 y Model Y, a los que batirá en eficiencia gracias a su menor peso y a un conjunto propulsor menos prestacional. En cuanto al equipamiento, se espera que disponga de serie de todo el hardware requerido por el Autopilot y el pack FSD (Full Self-Driving), los sistemas de conducción autónoma de Tesla.

Fuente | Motor.es

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