¿Es seguro el coche eléctrico más vendido de China? El Wuling HongGuang Mini EV se somete a un crash test

El Wuling HongGuang Mini EV es actualmente el coche eléctrico más vendido de China, el mayor mercado mundial de vehículos de este tipo. Aunque lleva apenas año y medio a la venta, este pequeño urbanita producido por una empresa conjunta entre General Motors y SAIC ha logrado superar las 400.000 unidades vendidas.

Su éxito se debe en gran parte a su bajísimo precio de partida, de apenas 3.500 euros al cambio. El Wuling es un vehículo de cuatro plazas con unas prestaciones y un equipamiento bastante limitados. Sin ir más lejos, sus versiones de acceso no disponen siquiera de airbag para el conductor, un elemento de seguridad básico que deben equipar obligatoriamente todos los turismos vendidos en mercados como Europa.

Precisamente en el viejo continente se ha levantado una enorme polémica en los últimos días a raíz de los pobres resultados obtenidos por el Dacia Spring en los crash test de EuroNCAP, pues el asequible eléctrico del Grupo Renault apenas ha logrado una estrella de cinco posibles a pesar de equipar cuatro airbags, ABS, ESP y asistentes como un sistema de frenada automática de emergencia. Esta baja calificación ha reavivado el debate acerca de la baja seguridad exhibida por algunos automóviles de corte asequible.

Dado que este es un tema de actualidad, hemos considerado interesante traer a nuestros lectores los resultados de un crash test realizado a principios de año en China con el Wuling HongGuang Mini EV, el cual es sometido a una colisión frontal contra otro vehículo eléctrico, el Laotou Le. ¿Cuál es el desempeño del coche eléctrico más vendido de China en esta prueba?

El Wuling HongGuang Mini EV se venderá en Europa como Dartz FreZe Nikrob

Para empezar, hay que tener en cuenta que el rival del Wuling en este crash test es un LSEV (Low Speed Electric Car), un tipo de microcoche eléctrico extremadamente asequible desarrollado para entornos urbanos. Por lo tanto, el HongGuang Mini EV parte con ventaja, pues a pesar de su pequeño tamaño es un coche «de verdad».

El LSEV que nos ocupa es una copia en miniatura del Mercedes-Benz Clase G; sin embargo, su aspecto «duro» solo se queda en la fachada, pues carece de una estructura de deformación programada como la que sí podemos encontrar en el Wuling. Además, equipa unas baterías de plomo-ácido extremadamente rudimentarias.

Los vehículos chocan a una velocidad de 64 km/h, con un solapamiento del 50%. A pesar de que ambos tienen un peso similar (560 kg el Wuling y 568 kg el Laotou Le), la estructura del HongGuang Mini EV se mantiene estable, mientras que el LSEV colapsa de tal forma que hasta el dummy de madera situado en el asiento del conductor se rompe en varios trozos.

A pesar de que el Wuling lo hace mejor (algo debido principalmente a que utiliza la endeble estructura del otro coche para disipar la energía del impacto), lo cierto es que su monocasco llega al límite; además, debido a la ausencia de airbags y de cinturones con pretensores, los ocupantes sufren varias lesiones. Con todo, y al contrario que en el Laotou Le, los pasajeros del HongGuang Mini EV habrían sobrevivido al impacto. Sin embargo, no hay que perder de vista que, contra un turismo convencional, el desempeño del Wuling habría sido mucho peor.

Actualmente, el Wuling HongGuang Mini EV se vende con un pack de baterías de 9 kWh (120 km NEDC) y otro de 14 kWh (177 km NEDC); sin embargo, a corto plazo se les sumará otro de 26 kWh que le permitirá incrementar su alcance máximo a 300 km CLTC. Este modelo equipará un propulsor de 41 CV (30 kW) más prestacional que el de 27 CV (20 kW) empleado en los modelos inferiores.

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