El Instituto Fraunhofer avisa. Añadir hidrógeno verde a los conductos de gas será un desastre económico

Desde hace unos meses estamos viendo como empresas e incluso algunos gobiernos están comenzando a diseñar la forma de añadir hidrógeno a los conductos del gas para reducir las emisiones. Una mezcla que reducirá el uso del gas natural que mercados como Reino Unido se han propuesto comenzar a usar en 2023. Pero ahora un demoledor informe del Instituto Fraunhofer ha echado un jarro de agua fría a esta estrategia.

Para el Instituto Fraunhofer de Economía Energética y Tecnología de Sistemas Energéticos (IEE) la idea de añadir un 20% de hidrógeno verde a las redes de distribución de gas de Europa aumentaría los costes para el usuario final hasta en un 43%, mientras que su gran baza, la reducción de emisiones, quedaría en un pírrico 6 o 7%.

Según los responsables del estudio, la mezcla, incluso en porcentajes bajos, constituye una vía muy poco eficiente para la distribución del hidrógeno y debe evitarse.

El análisis muestra que un objetivo de mezcla de solo el 5%, requeriría alrededor de 50 TWh de hidrógeno al año. Esto representa una parte significativa del hidrógeno verde total que se Europa espera poder producir para 2030, que serán en torno a los 132 TWh.

En cambio, desde el instituto si indican que el hidrógeno verde debería primarse en industrias como la de los fertilizantes, el acero, el transporte marítimo y la aviación. Algo que evitarían riesgos relacionados con la importación exterior, y generarían mayores ahorros de emisiones de gases de efecto invernadero.

Las conclusiones del estudio avisa que agregar un 20% de hidrógeno a la red de gas, aumentaría los costes de la industria una media del 23,8% en toda la UE, y hasta un 43,3% en Portugal, donde los precios del gas son relativamente bajos.

También indica que el uso del hidrógeno en aplicaciones como la calefacción de los hogares no es buena idea, siendo mejor alternativa otras más eficientes y rentables como las bombas de calor.

Añaden otra cuestión pocas veces comentada en los estudios, y es que la disminución de la demanda de metano, los gasoductos de gas natural existentes tendrán que ser desmantelados a largo plazo. Algo que afectará a las futuras inversiones en este sector, y que supondrá añadir incertidumbre cuando un estado por donde crucen los gasoductos decide abandonar el gas y eliminar los conductos. Algo que afectará irremediablemente al resto de estados, y que también tendrá impacto en el apartado de inversiones de futuro.

Fuente | iee.fraunhofer

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