Bobcat presenta T7X, la primera cargadora compacta con motor eléctrico

En el futuro nos parecerá absurdo que, ya en 2022, las cargadoras compactas siguiesen funcionando con motores diésel y sistemas hidráulicos. Lo digo porque existe la tecnología para hacerlas mejores: más eficientes, más fáciles de mantener, más silenciosas y más fuertes. Y eso se consigue con motores eléctricos.

La cargadora compacta Bobcat T7X se ha estrenado en el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas, aunque los consumidores no se compren maquinaria industrial pesada como algo habitual. Es un precedente en la industria que ya ha ganado dos galardones de la feria tecnológica, «Inteligencia Vehicular» y «Transporte y Ciudades Inteligentes».

Este vehículo está equipado con un paquete de baterías de iones de litio de 62 kWh, con el que puede funcionar hasta cuatro horas del tirón, o durante un día en operación intermitente. No precisa acondicionamiento ni esperas para ponerse a trabajar, entre otras cosas porque no tiene sistema hidráulico. Arranca y está lista para trabajar.

En este caso se cumple a rajatabla lo de «100% eléctrico», motores eléctricos hacen el trabajo del sistema hidráulico que estaría en una cargadora compacta con motor diésel, así que no usa los electrones solo para moverse con sus orugas. También actúa sobre la pala, los brazos, y los accesorios que se le incorporen tales como taladradora, pinza o cepillos.

Esto supone una gran ventaja competitiva, ya que solo necesita 0,9 litros de líquido refrigerante en vez de los 259 litros de fluidos hidráulicos -según Bobcat- de un modelo equivalente convencional. Además, en el caso de fuga el refrigerante es inocuo con el medio ambiente, evitando potenciales daños en su operación.

A la lista de ventajas no solo hay que añadir el triple de par que un modelo diésel equivalente, una operación silenciosa -por lo que puede trabajar durante más horas en zonas restringidas al ruido- o una mayor eficiencia. También promete enormes ahorros en el mantenimiento preventivo y correctivo, solo tiene la mitad de piezas que una cargadora compacta convencional.

Además, los operarios a buen seguro agradecen trabajar en un entorno menos ruidoso y con menor nivel de vibraciones, sobre todo si tienen que estar varias horas ahí sentados. Por otra parte, la operación de esta máquina se supone más sencilla gracias a las ayudas electrónicas, simplificando el trabajo y reduciendo la posibilidad de cometer costosos errores.

Más adelante llegará al mercado norteamericano a través de alquileres con la compañía Sunbelt Rentals. Precio como tal no tiene, y de momento no se ofrece en propiedad a las empresas. Tal vez necesite todavía un poco de horneado en condiciones reales de trabajo, tal y como se suele hacer con vehículos industriales eléctricos, primero lo prueba el fabricante y después los primeros clientes.

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