La fábrica de Ford en Almussafes (Valencia) competirá contra la de Saarlouis (Alemania) por electrificarse y sobrevivir

Los sindicatos y la dirección de Ford Europa finalmente han llegado a un acuerdo para presentar a la central de Detroit un plan de ajuste para la planta española de Almussafes (Valencia), el cual podría permitir a la factoría ganar la adjudicación de dos nuevos modelos eléctricos que asegurarían su futuro a largo plazo.

Ford, que pasará a ser una marca 100% eléctrica en Europa a partir de 2030, quiere implementar un plan de reestructuración en el viejo continente, el cual supondrá entre otras cosas un recorte de 12.000 empleos. Mientras que las plantas de Colonia (Alemania), Craiova (Rumanía) y Kocaeli (Turquía) ya tienen asignados proyectos eléctricos, Almusafes y Saarlouis (Alemania) competirán por los dos últimos.

Dado que la fábrica perdedora probablemente esté abocada al fin de sus operaciones, la importancia del acuerdo antes mencionado es vital para Almussafes, que actualmente es considerada la opción con más posibilidades de salir victoriosa incluso por la prensa alemana.

Aunque la empresa inicialmente insistía en medidas como una bajada del 10% de los salarios, una reducción de las vacaciones de una semana y una ampliación de los turnos de trabajo de 30 minutos para asegurar la competitividad de la planta, finalmente UGT, el sindicato mayoritario en Almussafes, ha anunciado un acuerdo diferente que incluirá una contención salarial (siempre y cuando se recupere la senda del IPC más tarde) y diversas medidas de flexibilidad (que solo entrarían en vigor a partir de 2025 si se adjudicaran los nuevos modelos eléctricos).

¿Por qué la planta de Ford en Almussafes parte con ventaja?

Las instalaciones valencianas cuentan a su favor con una amplia experiencia en la fabricación de automóviles electrificados (híbridos e híbridos enchufables) y el ensamblado de baterías. Además, Almussafes es más capaz y flexible, pues produce cinco modelos diferentes (Mondeo, S-Max, Galaxy, Kuga y las furgonetas Connect), mientras que la fábrica alemana se conforma con uno (Focus) vendido exclusivamente en versiones térmicas.

Otro punto relevante son los menores costes productivos de España frente a Alemania, algo especialmente importante a la hora de producir coches eléctricos rentables y con precios competitivos. Por otro lado, no hay que perder de vista que Almussafes ha recibido unas inversiones muy superiores a las de Saarlouis en los últimos años.

Por último, es posible que la asociación de Ford y Volkswagen termine de inclinar la balanza hacia España, pues el grupo germano planea construir una gigafábrica de baterías en nuestro país, mientras que las plantas de Landaben (Navarra) y Martorell (Barcelona) son las favoritas para acoger la producción de sus coches eléctricos de acceso. Dado que Ford está desarrollando varios modelos con tecnología Volkswagen, la relativa cercanía de las tres plantas y el uso de proveedores comunes podría suponer un enorme ahorro de costes para ambos gigantes.

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