Las emisiones de gases efecto invernadero crecen más rápido que la economía. El ejemplo de los Estados Unidos

Tras los efectos de una dura pandemia que llegó casi a paralizar la economía mundial, las nocivas y peligrosas emisiones de gases de efecto invernadero han retomado la senda alcista en los Estados Unidos de América, un país que tiene un peso determinante a nivel global.

A medida que la ciudadanía ha retomado la vida normal a lo largo de 2021, las esperanzas climáticas surgidas durante la pandemia de coronavirus se han desvanecido, apagando las luces de la esperanza por recomenzar con una economía más respetuosa con el medioambiente.

Un ejemplo de esto se obtiene tras el análisis de los datos preliminares publicados por Rhodium Group, que sitúan a las emisiones de 2021 de los Estados Unidos de América en una cifra superior en un 6,2% respecto a los niveles de 2020.

Las emisiones crecen más y antes que la economía

No obstante, estos datos se sitúan 5% por debajo de los niveles de 2019. Es importante recalcar que las emisiones se recuperaron más rápidamente de lo que hizo la propia economía.

Para Kate Larsen, socia del Rhodium Group, en declaraciones recogidas por The Guardian: «Esperábamos un repunte, pero es consternador que las emisiones aumentaran aún más rápido que la economía en general».

Larsen añade que «no solo estamos reduciendo la intensidad de carbono de la economía, la estamos aumentando. Estamos haciendo exactamente lo contrario de lo que tenemos que hacer«.

Motivos

La llegada de este rápido crecimiento de las emisiones es consecuencia de dos aspectos relevantes, según el grupo de investigación independiente:

  1. Transporte: Las emisiones procedentes del transporte han crecido alrededor del 10% en comparación con 2020. Esto trae consigo el mayor aumento en las emisiones de 2021. El confinamiento inicial que se realizó durante el principio de 2020 redujo las emisiones de transporte en más del 15% en comparación con los niveles de 2019.
  2. Carbón: Como otro de los culpables del crecimiento de las emisiones nocivas para la salud y ele medioambiente, se encuentra al carbón. A pesar de lo que se pueda pensar, la potencia de este mineral aumentó un 17% durante 2021. Esta es la primera vez que la energía del carbón ha aumentado desde 2014, una situación que se explica con el aumento de los precios del gas natural.

El ejemplo de los EE.UU

Estas cifras ponen de manifiesto que los Estados Unidos de América se alejan de la senda necesaria para cumplir con los objetivos firmados en el acuerdo de París, para de reducir las emisiones del 50% al 52% respecto a los niveles de 2005 para 2030.

La pandemia no ha supuesto el cambio de rumbo en el que muchos habían puesto sus esperanzas. El ejemplo de los Estados Unidos de América es claro y obliga al país norteamericano a realizar cambios en sus políticas si quieren verdaderamente, el calentamiento global a 1,5 ºC por encima de los niveles preindustriales.

Según Kate Larsen, en declaraciones realizadas a la cadena NBC: «Creo que había la esperanza de que la pandemia cambiara la forma en que hacemos las cosas, que sería una oportunidad para invertir en la infraestructura que necesitamos para recuperarnos de una manera más sostenible pero esto no se ha materializado«.

Compártelo: