Mercedes-Benz llama a revisión a un total de 800.000 vehículos por riesgo de incendio… y ninguno de ellos es eléctrico

De acuerdo con algunos estudios, los coches eléctricos son menos propensos a incendiarse que aquellos dotados de un motor de combustión interna. Sin ir más lejos, la Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA) y el Departamento de Transporte de Estados Unidos señalan que, entre 2012 y 2020, se incendió un vehículo Tesla por cada 205 millones de millas recorridas, frente a uno por cada 19 millones de millas de media.

A pesar de que los incendios de vehículos térmicos están a la orden del día, lo cierto es que los que suelen acaparar portadas cuando se queman son los eléctricos, probablemente debido a que su tecnología todavía resulta novedosa para el gran público, lo que despierta ciertos recelos sobre su fiabilidad y su seguridad… lo que es aprovechado para generar titulares alarmistas.

La cobertura mediática que han recibido las llamadas a revisión de los Chevrolet Bolt y Hyundai Kona Eléctrico debido a un problema en sus baterías LG Chem, las cuales podían llegar a incendiarse en algunos casos, solo ha sido superada en los últimos años por escándalos de enorme gravedad como el Dieselgate de Volkswagen o los airbags defectuosos de Takata.

Sin embargo, mucho más discreta ha sido la atención que ha recibido la investigación abierta recientemente por la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos) para analizar la eficacia de las llamadas a revisión realizadas por Hyundai y KIA después de que se detectara que algunos de sus modelos (Optima, Santa Fe, Sonata, Sorento y Soul; es decir, todos ellos térmicos) fabricados durante la última década padecían un problema de diseño que podía conllevar el incendio de su propulsor.

Mercedes-Benz no podrá realizar la llamada a revisión de inmediato por falta de piezas

Sin embargo, el grupo Hyundai no es el único que se enfrenta a problemas similares. Sin ir más lejos, Mercedes-Benz acaba de informar de que tendrá que realizar una llamada a revisión masiva después de detectar un defecto que podría causar fugas en la bomba de refrigerante de algunos de sus vehículos, lo que a su vez podría conllevar un sobrecalentamiento de algunos componentes y su posterior incendio.

La firma de la estrella no podrá realizar la llamada a revisión de inmediato, pues las piezas necesarias para solucionar el problema todavía no están disponibles. «Mientras tanto, el vehículo afectado debe ser conducido de una manera particularmente prudente y su uso debe reducirse al mínimo», reza la carta enviada por Mercedes-Benz a los propietarios.

Los modelos afectados son los GLC (X253), GLE (W167), GLS (X167), Clase C (W205), Clase E (W213 y W238), CLS (W257), Clase S (W222 y W223) y Clase G (W463). Como puede verse, ninguno de ellos es eléctrico (actualmente Mercedes-Benz dispone de seis modelos de este tipo -EQA, EQB, EQC, EQE, EQS y EQV-, a los que tendríamos que sumar las furgonetas eCitan, eVito y eSprinter).

Fuente | Reuters

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