Navantia y Eolos han probado un barco autónomo para mantener parques eólicos marinos

Desde 2019 el barco USV Vendaval vigila la lámina de agua del puerto de Ceuta. No es un prototipo, sino un barco no tripulado que lleva desde entonces siendo operacional. Este barco se ha usado como plataforma para probar una tecnología de mantenimiento de parques eólicos con drones autopilotados. En el puerto de Ceuta no hay un solo molino eólico.

Navantia y EOLOS Floating Lidar Solutions, junto a la Universidad de Sevilla y Alerion, han probado en el mismo puerto la tecnología de vehículos no tripulados para inspección y diagnóstico. El barco USV (de nave de superficie no tripulada) responde en el acto, a cualquier hora, y sin riesgos para los operarios. No obstante, el barco está capacitado para albergar a dos tripulantes.

En teoría, esta tecnología permitirá automatizar parte de los procesos de mantenimiento y monitorización en los parques eólicos marinos, detectando los fallos más rápido (o predecirlos con análisis de datos) y con una menor actividad humana. En otras palabras, menos gasto en sueldos y menos riesgos laborales.

En palabras de Abel Méndez Díaz, director comercial de Navantia Energías Verdes, en cada proyecto hará falta dimensionar la embarcación y los equipos a bordo. Las pruebas que se han hecho han abierto, a su juicio, «la puerta a su utilización inmediata». Navantia y Eolos tienen un acuerdo para el desarrollo y explotación de tecnologías y servicios para la operación y mantenimiento de parques eólicos marinos, firmado en el pasado mes de septiembre.

El USV Vendaval está preparado para navegar de forma autónoma. Entre sus sensores están un fluorímetro y estación metereológica. Además, lleva un gancho de remolque, un lanzador de bengalas, balsa salvavidas… Estos sistemas pueden manipularse a distancia en caso de necesidad. Según Navantia, es «insumergible» y desaloja el agua del casco por gravedad. No tiene ningún sistema de propulsión alternativa.

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