El primer barco capaz de transportar hidrógeno completa su primer viaje (vídeo)

El primer barco portador de hidrógeno líquido (LH2) del mundo ha llegado al puerto de Victoria, Australia, procedente de Japón donde ha sido construida esta nave pensada exclusivamente para el transporte de H2.

Para demostrar la viabilidad de este proyecto se establecerá una ruta marítima de transporte de hidrógeno entre Australia y Japón. La nave ha estado construida en los astilleros de Kawasaki Heavy Industries, en Japón.

El barco con nombre Suiso Frontier forma parte del proyecto piloto HESC que está probando si es posible crear hidrógeno utilizando carbón extraído en la mina de lignito Loy Yang, en el valle de Latrobe, y transportarlo a Japón para su consumo.

El proyecto piloto cuenta con el respaldo de un consorcio de empresas japonesas y australianas, incluidas Kawasaki Heavy Industries, el gigante energético japonés J-Power y AGL, propietaria de Loy Yang.

El primer viaje desde Japón ha durado 16 días, un tiempo superior al previsto inicialmente como consecuencia del mal tiempo durante el recorrido.

Tras apenas una semana, está previsto un nuevo viaje de esta nave transportando «hidrógeno puro al 99,999%, producido a partir de carbón y biomasa de Latrobe Valley mediante gasificación, tras ser transportado en camiones a Hastings, y enfriado a -253 grados y licuado a menos de 800 veces su volumen gaseoso«, según confirman desde HESC.

Tras las primeras pruebas del Suiso Frontier, se pretende crear una red mundial de buques de similares características para distribuir por los diferentes países hidrógeno, siguiendo un modelo inspirado en el petróleo y el gas licuado.

Para transporte esta nave cuenta con un nuevo tanque de carga para el hidrógeno en estado líquido de acero inoxidable con estructura de doble carcasa, con aislamiento al vacío de 1.250 metros, especialmente desarrollado por Harima Works, una subsidiaria de KHI.

La estructura de soporte para el tanque está hecha de GFRP altamente duradero para garantizar aún más una reducción en la transferencia de calor.

La construcción aislada al vacío del tanque de carga también está destinada a ayudar a lidiar con el fenómeno de la ‘ebullición’ en la que el calor convierte inadvertidamente el LH2 de nuevo en forma de gas y, por lo tanto, aumenta la presión dentro del tanque, según publican en Baird Maritime.

Este fenómeno no deseable pero inherente a los tanques de GNL es potencialmente más grave en un tanque de LH2. El hidrógeno líquido se evapora hasta diez veces más rápido que el GNL.

Para abordar este problema, una unidad de combustión de gas (GCU) sin compresor y compatible con hidrógeno garantizará que cualquier gas de ebullición se queme de forma completa y segura para reducir el riesgo de aumento de la presión.

La propulsión de esta nave corre a cargo de tres motores diesel Daihatsu DE-23 de 1.320 kW y dos motores eléctricos de 1.360 kW. Gracias a estos el barco porta-hidrógeno puede navegar a velocidades de hasta 13 nudos.

Los motores diesel también cuentan con tecnología de reducción catalítica selectiva (SCR), lo que garantiza el cumplimiento de las regulaciones de NOx Tier III de la OMI.

Estos son los números del Siuso Frontier:

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