Sea Change. El ferry a hidrógeno con hasta 550 km de autonomía comienza sus viajes sin emisiones

La búsqueda de alternativas más limpias de transporte ha llevado al desarrollo de sistemas a baterías para los sistemas terrestres. Pero otras aplicaciones como el marítimo tienen unas características diferentes donde los acumuladores químicos de momento no cubren las necesidades. Son espacios donde el hidrógeno puede ofrecer una alternativa y donde estos días hemos podido ver estrenos como el catamarán eléctrico dotado de un sistema a hidrógeno, el Sea Change.

Un nombre que ya denota el espíritu de un proyecto que busca cambiar la percepción de la industria de que no es posible electrificar el transporte por mar. Un modelo de una escala importante que está listo para comenzar a realizar sus primeros viajes comerciales.

Se trata de un modelo de 21 metros de eslora y una capacidad para transportar a 75 pasajeros más la tripulación. El Sea Change fue diseñado por la compañía Incat Crowther para la naviera Switch Maritime, y está equipado con una pila de combustible de hidrógeno (PEM) de 360 kW fabricada por Cummins, que se alimenta de una serie de depósitos a alta presión capaces de acumular hasta 246 kg de hidrógeno.

El sistema de propulsión consta de dos motores de 300 kW cada uno, para un total de 600 kW (818 CV) y ha corrido a cargo de BAE Systems, que además ha instalado una batería de 100 kWh que se encargará de hacer de intermediaria entre la pila de combustible y el motor eléctrico.

Gracias a esta configuración, el Sea Change es capaz de recorrer 300 millas náuticas (555 km) a una velocidad máxima de 20 nudos (37 km/h) lo que le permite contar con unas capacidades similares a las de los barcos dotados de un sistema diésel, pero añadiendo los beneficios de la ausencia de emisiones contaminantes.

Además el hidrógeno usado para mover el barco es hidrógeno procedente de fuentes renovables. Un hidrógeno verde producido en California mediante un electrolizador alimentado con energía solar fotovoltaica, que permite cerrar el círculo de la sostenibilidad.

Los primeros recorridos de prueba han tenido lugar el pasado mes de diciembre en el astillero All American Marine, Bellingham, en Washington, previos a la entrega del Sea Change. Unas pruebas de operación y repostaje que han recibido la aprobación por parte de la Guardia Costera de los Estados Unidos (USCG).

Un pequeño pero importante proyecto que permite mostrar que incluso en barcos de un tamaño mínimamente considerable, es posible diseñar sistemas de cero emisiones capaces de cumplir con los requisitos de forma similar al de los modelos alimentados por combustibles fósiles.

Más info | Switchmaritime

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