El Parlamento Europeo propone unos objetivos de emisiones todavía más estrictos que los de la Comisión Europea

En julio de 2021, la Comisión Europea presentó sus objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono para automóviles nuevos. Entre otras cosas, dicha propuesta incluía la prohibición de facto de la venta de turismos con motores de combustión interna a partir de 2035, año en el que será obligatorio que las emisiones de todos los coches nuevos sean de cero gramos por kilómetro.

Sin embargo, parece que el Parlamento Europeo quiere ir un paso más allá, endureciendo los objetivos intermedios hasta alcanzar la meta final en 2035. Jan Huitema, el parlamentario responsable de este área, ha presentado sus propuestas con unos objetivos provisionales todavía más ambiciosos a la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento.

Mientras que la Comisión Europea aspira a que de cara al año 2030 el nivel de emisiones se reduzca en un 55% respecto a los niveles de 2021, algunos medios de comunicación aseguran que Huitema quiere que dicho porcentaje aumente al 75%. Además, también se añadirían nuevos objetivos intermedios (un 25% para 2025, un 45% para 2027…).

Esto no solo afectaría a los turismos, pues los vehículos comerciales podrían seguir un camino similar (40% en 2027, 70% en 2030, 100% en 2035). Habría que señalar sin embargo que por el momento no ha habido confirmación oficial por parte del organismo europeo, si bien Huitema sí que ha anunciado la presentación de sus propuestas, sin precisar la exactitud de las informaciones antes citadas.

La mayoría de marcas no esperarán a 2035 para electrificarse

Sin embargo, no hay que perder de vista que estas propuestas no son vinculantes, pues después de presentarse deberán debatirse en el Parlamento. Dado que algunos países se han mostrado en contra de la propuesta de la Comisión, no está claro que estos nuevos objetivos todavía más estrictos vayan a salir adelante.

Algunos representantes políticos ya han expresado sus críticas a las nuevas propuestas, pues consideran que no se tienen en cuenta los ciclos de inversión de los fabricantes, lo que podría ser fatal para la industria autóctona, que actualmente se encuentra sumida en una acuciante crisis debido a los problemas en el suministro de semiconductores.

La mayoría de marcas ya han anunciado su intención de eliminar los motores de combustión interna de su oferta europea a lo largo de los próximos años, a saber: Alfa Romeo (2027), Audi (2033), Bentley (2030), CUPRA (2030), FIAT (2030), Ford (2030), Jaguar (2025), Mercedes-Benz (2030), MINI (2030), Opel (2028), Renault (2030), Rolls-Royce (2030), Volvo (2030)… Como puede verse, la mayoría ni siquiera esperarán a 2035.

Fuente | Electrive

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