Los coches eléctricos necesitarán baterías más duraderas para servir como respaldo a la red (V2G)

Jeff Dahn, jefe del grupo de investigación de baterías de Tesla en Halifax, es un reconocido especialista del sector que lleva años trabajando en el desarrollo de nuevas químicas para incrementar la durabilidad de las celdas. ¿Su objetivo? Crear una batería con una vida útil de «1 millón de millas» (1,6 millones de km).

En realidad, Dahn no aspira a que un coche eléctrico sea capaz de recorrer dicha distancia, sino a lograr que las baterías de este tipo de vehículos se puedan utilizar como respaldo para la red eléctrica mediante la tecnología V2G (Vehicle to Grid), que permite la carga bidireccional (es decir, que el automóvil pueda verter energía a la red, sirviendo como dispositivo de almacenamiento estacionario).

Durante su aparición en la conferencia sobre software de baterías «Twaice Vision», Dahn ha insistido en que el uso de baterías con una durabilidad extraordinaria será necesario en el futuro. «Tenemos que prescindir de los combustibles fósiles. Es más barato instalar paneles solares y energía eólica que el carbón. Sin embargo, la producción de energía no es tan constante, por lo que necesitamos almacenamiento a gran escala».

Dado que la mayoría de automóviles están parados gran parte del día, el uso de sus baterías para estabilizar la red en los momentos de mayor demanda tiene todo el sentido del mundo. Sin embargo, dado que las aplicaciones V2G implican numerosos ciclos de carga y descarga adicionales, esto solo será viable ampliando su vida útil.

Las baterías tendrán que mejorar su durabilidad en los próximos años

Las aplicaciones V2G conllevan 400 ciclos al año adicionales

«Si una batería está diseñada para 800 ciclos, resulta suficiente para la mayoría de aplicaciones automovilísticas, pero no se puede usar bien para V2G». Dahn calcula que las aplicaciones V2G conllevan 400 ciclos anuales adicionales, por lo que una batería capaz de soportar 10.000 ciclos durará 25 años, lo mismo que un panel solar o un aerogenerador.

El experto ha trabajado durante los últimos años en la creación de aditivos para el electrolito de las baterías. Estos aditivos tienen como objetivo reducir las reacciones que se dan a lo largo del tiempo entre los electrodos y el electrolito, las cuales terminan creando una película sobre el cátodo y el ánodo que reduce la capacidad de la celda. «Usando estos aditivos en un pequeño porcentaje, se puede prolongar considerablemente la vida útil de las baterías de iones de litio».

Aunque el equipo ha logrado desarrollar celdas capaces de retener el 90% de su capacidad tras 12.000 ciclos a temperatura ambiente, por el momento estos buenos resultados solo se consiguen a potencias de carga/descarga bajas (tasa de 1C). Sin embargo, la carga rápida todavía daña las baterías. «Encontrar la mezcla ideal de aditivos es un gran desafío y dedicamos mucho tiempo a ello en el laboratorio».

Fuente | electrive

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