Lexus Electrified Sport: ¿la peor pesadilla de los Rimac Nevera y Tesla Roadster?

A finales del año pasado, Lexus presentó por todo lo alto sus planes de electrificación. Para el año 2030, la firma japonesa solo venderá modelos 100% eléctricos en sus principales mercados (China, Estados Unidos, Europa), mientras que en el resto del mundo completará esta transición apenas cinco años más tarde.

Uno de los nuevos eléctricos que está preparando la marca es un deportivo basado en el prototipo Lexus Electrified Sport. Este modelo, que se asentará sobre un chasis desarrollado conjuntamente con Mazda, se convertirá en el nuevo buque insignia de la compañía, sustituyendo al desaparecido LFA de 2010 como cúspide de la gama Lexus.

Aunque por el momento no se sabe demasiado de este nuevo hiperdeportivo, cuyo lanzamiento en un principio tendrá lugar a mediados de la década, sí que se han anunciado algunas de sus especificaciones técnicas, incluyendo un 0 a 100 km/h que rondará los 2 segundos. Sin embargo, su velocidad punta continúa siendo un misterio.

El Lexus Electrified Sport contará en sus entrañas con una interesante novedad que lo diferenciará de sus principales rivales: unas baterías de electrolito sólido de origen Toyota que le proporcionarán una autonomía superior a los 700 km por carga. Esta tecnología debería permitirle además disfrutar de unos tiempos de carga muy competitivos.

El Lexus Electrified Sport será uno de los primeros coches eléctricos con baterías de electrolito sólido

Lexus quiere competir en el segmento más exclusivo del mercado

Los dos principales rivales del Lexus Electrified Sport serán el salvaje Rimac Nevera y el eternamente pospuesto Tesla Roadster. Aunque ambos disfrutarán de unas prestaciones estratosféricas, lo cierto es que no contarán con unas baterías tan avanzadas como las del modelo japonés, que será uno de los primeros automóviles del mercado en apostar por el electrolito sólido.

El Rimac Nevera emplea cuatro motores eléctricos que le dan tracción total, una potencia combinada de 1.914 CV y un par de 2.360 Nm. Esto le permite hacer el 0 a 60 millas por hora (0-96,6 km/h) en 1,85 segundos, el 0 a 300 km/h en 9,3 segundos y cubrir el cuarto de milla en 8,6 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 412 km/h. Sus baterías de 120 kWh le otorgan una autonomía de 547 km WLTP; además, gracias a su sistema de carga de 500 kW puede recuperar el 80% de su alcance en 19 minutos.

El prototipo original del Tesla Roadster (2017) empleaba unas baterías de 200 kWh con celdas 18650 de origen Panasonic; sin embargo, posiblemente el modelo definitivo apueste por el nuevo formato 4680. Su autonomía rondará los 1.000 km EPA, podrá hacer el 0 a 60 millas por hora en menos de 1,9 segundos y alcanzar los 400 km/h de velocidad punta. Su llegada al mercado tendrá lugar, en un principio, a lo largo de 2023.

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