Mercedes-Benz eliminará el apellido EQ en sus futuros coches eléctricos y reducirá su gama compacta

De acuerdo con las declaraciones más recientes de la cúpula de Mercedes-Benz, la firma de la estrella estará preparada para ser 100% eléctrica en sus principales mercados a partir del año 2030. Dado que a medio plazo su gama pasará a estar formada exclusivamente por modelos cero emisiones, la compañía reorganizará su sistema de nomenclaturas.

Aunque desde hace unos años Mercedes-Benz utiliza el apellido EQ para diferenciar a sus vehículos eléctricos del resto (la versión eléctrica del GLA se llama EQA, la del GLB EQB, etc), dicha denominación se irá eliminando de forma gradual. Por lo tanto, perdurarán en el tiempo los nombres «clásicos» de la marca (Clase A, CLA, Clase C, GLE, etc).

Sin embargo, este no será el único cambio que experimentará la alineación de Mercedes-Benz con la electrificación masiva. La empresa ya confirmó en su momento su intención de reducir su oferta de carrocerías para eliminar solapamientos y mejorar su rentabilidad, centrándose en sedanes y SUV en detrimento de familiares y descapotables.

Una de las principales afectadas será su gama compacta, compuesta actualmente por los Clase A, Clase A Sedán, Clase B, CLA, CLA Shooting Brake, GLA y GLB. Así, está previsto que los Clase A Sedán, Clase B y CLA Shooting Brake se supriman en los próximos años; además, el CLA recibirá una versión de batalla extendida para China, y el GLB pasará a ser un mix entre un SUV y una minivan.

La próxima generación del Mercedes-Benz EQB será más familiar

La plataforma MMA de Mercedes-Benz contará  con un sistema eléctrico de 800 voltios

También está previsto el lanzamiento de un nuevo SUV compacto, el GLG, que a pesar de compartir plataforma con el resto de la gama compacta, apostará por un diseño más todoterreno directamente inspirado en el Clase G. En un principio, todos estos modelos dispondrán de versiones 100% eléctricas desde el momento de su lanzamiento.

Esto será posible gracias a la nueva plataforma modular MMA, diseñada para los segmentos C y D. Aunque ha sido optimizada para albergar trenes motrices eléctricos, seguirá siendo multienergía. Entre otros avances, dispondrá de un sistema eléctrico de 800 voltios, podrá equipar hasta dos motores (uno en cada eje) y contará con un espacio de 250 litros para baterías bajo el piso.

Si bien el principal proveedor de celdas para esta arquitectura será CATL, la marca también planea utilizar baterías Varta de alto rendimiento en algunos modelos. La propia Mercedes-Benz aportará el sistema de refrigeración, la tecnología de carga y la electrónica de potencia. La adopción de la plataforma MMA conllevará un cambio en el diseño de la gama compacta, cuyos integrantes pasarán a tener carrocerías más bajas y alargadas para optimizar su aerodinámica.

Fuente | Automobilwoche

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