Confirmado: los próximos Rolls-Royce Phantom, Ghost y Cullinan serán eléctricos

Rolls-Royce quiere ser 100% eléctrica para el año 2030. La firma británica, en manos del grupo BMW desde hace dos décadas, comenzará su transformación en el cuarto trimestre de 2023, fecha elegida para el lanzamiento de su primer modelo cero emisiones: el Spectre, un coupé de altos vuelos asentado sobre la misma plataforma de aluminio que el resto de propuestas del fabricante.

Torsten Müller-Ötvös, director ejecutivo de Rolls-Royce, ha confirmado ahora que las próximas generaciones de los Cullinan, Ghost y Phantom también serán exclusivamente eléctricas. Por lo tanto, a medio plazo toda la oferta de la compañía abandonará los motores de combustión interna, siguiendo un cronograma muy similar al de Bentley, su máximo rival. Para compensar la pérdida de sus míticos propulsores V12, se apostará por trenes motrices «con mucho par».

En 2021, Rolls-Royce vendió más automóviles que a lo largo de cualquier otro año de su historia; además, la edad media de sus compradores ha ido descendiendo hasta situarse en apenas 43 años, una cifra relativamente baja que ha motivado a los dirigentes de la empresa a ofrecer productos adaptados a los nuevos tiempos.

«No solo nos impulsan los nuevos límites de emisiones: también nuestra clientela bastante joven en todo el mundo, y estamos viendo más y más personas que piden activamente un Rolls-Royce electrificado. Muchos de nuestros clientes ya poseen un automóvil eléctrico, ya sea un Tesla, un BMW o algún otro modelo».

Rolls-Royce apostará por la conducción autónoma «cuando tenga sentido para sus clientes»

«Estamos aprovechando las sinergias con el Grupo BMW como lo hemos hecho en el pasado: de una manera muy inteligente. Usamos componentes del grupo que se adaptan a nosotros, lo que hace que un Rolls-Royce sea realmente un Rolls-Royce. No estamos interesados ​​en relogotipar automóviles fabricados en masa como Rolls-Royces, por lo que solo tomamos componentes. Seríamos tontos si no lo hiciéramos.

Apostaremos por la conducción autónoma una vez tenga sentido para nuestros clientes. Hasta ahora, no hemos llegado a ese estado. Este segmento es muy diferente: casi no se ve gente conduciendo de Londres a Edimburgo; […] se conduce principalmente por diversión. Es por eso que ahora solo el 20% de los Rolls-Royce son conducidos por un chófer. Cuando comencé aquí [en 2010], el 80 % de los vehículos eran conducidos por chóferes, y creo que eso indica que, en particular, los conductores más jóvenes están muy interesados ​​en sentarse al volante y conducir ellos mismos».

Fuente | Autocar

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