El Tesla Roadster ya es un clásico que se revaloriza, y una unidad se vende por 250.000 dólares

El Tesla Roadster se ha convertido en un clásico que ha comenzado a revalorizar sus precios después de que una unidad haya logrado venderse por una cifra récord de 250.000 dólares. Un modelo icónico para el sector que se ha convertido en un ejemplo paradigmático del potencial de la electrificación y que cuenta con cada vez mayor valor.

Presentado por primera vez en 2006, el Tesla Roadster era una adaptación del Lotus Elise al que entre otras cosas, habían instalado un potente motor eléctrico y un pack de baterías de elevada capacidad. Aunque una tecnología hoy en día superada, para el inicio de las entregas en 2008, tres años antes que los primeros coches eléctricos modernos como el Nissan LEAF, supuso toda una revolución al cambiar la imagen de muchos para con los coches eléctricos.

Esto, unido al crecimiento de la imagen de Tesla, y que solo se han construido 2.450 unidades, está provocando que las unidades que salen a la venta en el mercado de ocasión se estén convirtiendo en objetos de deseo por los coleccionistas que quieren hacerse con una unidad que ya tienen un valor más del doble de su precio original.

La unidad vendida combinaba un bajo número de kilómetros en su marcados, apenas 1.300 km, y además era una de las primeras unidades salidas de fábrica. Algo que le ha permitido lograr un precio de venta de 250.000 dólares. Una cifra que no solo dispara el precio original, sino que también supone superar de largo el coste de la nueva generación.

Tesla Roadster 1.0

A cambio, el nuevo propietario se lleva a casa un deportivo de dos plazas dotado de un motor trifásico de 185 kW (248 CV) que se caracterizaba en la primera generación por contar con una caja de cambio de Magna de dos velocidades accionada eléctricamente (sin pedal de embrague) con secuencial manual, pero que luego ha sido sustituida finalmente por una de BorgWarner, de una velocidad de relación fija que le impulsaba hasta los 100 km/h en 3.9 segundos.

La batería era un pack de 56 kWh, que le otorgaba una autonomía mixta de 392 km. Cifras que hoy en día siguen siendo destacables, pero que para la época eran una pasada para un coche eléctrico habitualmente asociado a un carrito de golf.

Fuente | Grubermotors

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