Un noruego ha podido devolver un Tesla Model X de ocasión por un error en el anuncio de venta

La llegada del coche eléctrico al mercado de ocasión no supone solo una alternativa de electrificarse con un coste menor. También supone un reto para los vendedores que deben enfrentarse a una nueva tecnología con nuevas características. Algo que puede suponer un duro golpe económico como el que se ha llevado un concesionario noruego por comunicar mal a su cliente las características del Tesla Model X a un cliente.

Esto le ha sucedido a un residente de Oslo, Noruega, que recientemente compró un Model X del 2017 a un concesionario de coches local, y lo hizo con un desembolso de 610.000 coronas noruegas, unos 63.000 euros al cambio.

En la descripción de la venta se indicaba que el coche contaba con el sistema Autopilot en su versión 2.5. Pero en el momento de dar de alta el coche, el propietario descubrió que realmente esa unidad contaba con un sistema 1.0 del Autopilot. Una versión más antigua con un menor rendimiento y un error en la descripción que cambiaba las condiciones de la compra.

Ante esta situación, el cliente decidió presentar una denuncia ante del defensor del consumidor de Noruega, que después de estudiar el caso dictó sentencia determinando que el comprador tenía razón. El tribunal condenó al vendedor a recomprar el vehículo, y además con un coste superior al original para compensar al cliente. Algo que ha supuesto para el vendedor una factura de 72.800 euros, o 9.800 euros más que el precio de venta.

Ante esta situación el vendedor ha indicado que todo tiene su origen en la poca información que tenían en su momento sobre el vehículo, lo que les ha llevado a cometer el error de comunicación. Una sentencia con la que no está de acuerdo, pero sobre la que no recurrirán aceptando la devolución del vehículo y el pago de la indemnización.

Un caso que nos indica que además de poner a la venta, los vendedores tendrán que actualizarse y tener en cuenta las características ofrecidas de sus coches eléctricos, y que estas se adecuen a la realidad, ya que de lo contrario como vemos, pueden enfrentarse a un duro varapalo económico.

Un aspecto que por desgracia es muy habitual en las páginas de anuncios, donde podemos ver descripciones donde no se indican correctamente los datos y características de los vehículos, no indicando si la batería es en propiedad o en alquiler, o mostrando unos precios con ayudas públicas y financiación incluidas, lo que lleva a confusión a muchos interesados.

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