¿Qué diferencia habrá en un recorrido de 900 km entre un coche eléctrico y un gasolina? IONIQ 5 contra Hyundai Tucson

Poco a poco las autonomías de los coches eléctricos están aumentando, así como la expansión de las redes de carga rápida. Es por eso que cada vez es menor la diferencia en completar un gran desplazamiento entre un eléctrico y un modelo con motor de combustión, tal como han comprobado un grupo de periodistas que han enfrentado en un viaje de 900 km al IONIQ 5 contra el Hyundai Tucson gasolina. ¿Cuál ganará?

La prueba la ha realizado el canal australiano Chasing Cars, y en ella se ha usado una unidad del Hyundai IONIQ 5 contra un modelo de similares características pero impulsado por un motor gasolina 1.6. El también Hyundai, pero en este caso el Tucson.

Frente a ellos un recorrido entre las ciudades de Sidney hasta Melbourne. En total casi 900 kilómetros donde el modelo gasolina usará las estaciones de servicio que hay en la ruta, mientras que el eléctrico echará mano de los puntos de recarga ultrarrápidos.

Por un lado uno de los editores conducirá el Tucson. Un SUV de 4.5 metros de largo que en Australia tiene un precio de 34.475 euros al cambio y que está dotado de un motor gasolina 1.6 litros turbo, con 132 kW (180 CV) que logra un consumo medio homologado según el ciclo que usan en Australia de 6.3 litros a los 100 km.

Frente a este encontramos el nuevo Hyundai IONIQ 5. Una propuesta que a pesar de que a primera vista puede parecer compacto, es más grande que el Tucson. Cuenta con un cuerpo de 4.63 metros de largo, motor de 225 kW (306 CV) y monta la batería de 72.6 kWh, que recordamos será actualizada en las versiones 2022 con el nuevo pack de 77.4 kWh y que le permitirá aumentar su autonomía. Un modelo que destaca por su sistema de carga rápida a 800V, que el permite alcanzar potencias de carga de 225 kW reales, y que tiene un precio en Australia de 50.900 euros al cambio.

IONIQ 5 vs Tucson gasolina: las paradas

Antes de comenzar la prueba, la idea era que el Tucson realizase solo dos paradas. Una para repostar y otra para descansar. Una ventaja crucial del modelo gasolina que puede no solo elegir donde parar, sino que además lo puede hacer en pocos minutos.

Por su parte el IONIQ lo tiene más complicado ya que aunque tiene una buena autonomía, necesitará parar al menos cuatro veces para completar el recorrido. Y esperar a que no haya problemas en los puntos, o como ha sucedido, los más potentes estén ocupados y tengan que echar mano de otros más lentos.

Los imprevistos son los grandes enemigos de los viajes largos en un coche eléctrico. Durante el recorrido, han llegado con el IONIQ 5 a una estación de 350 kW, pero todos los puntos ultrarrápidos estaban ocupados, así que han tenido que echar mano de una toma de 50 kW para poder completar el viaje. Un punto que desde aquí hemos dicho muchas veces no debería considerarse rápido para cuestiones como las ayudas a la instalación, y que significa cargar 7 veces más lento que con el de 350 kW.

Resultado IONIQ 5 vs Hyundai Tucson

Para los que no quieran ver el interesante viaje, comentar que al final del recorrido, el Tucson gasolina ha logrado llegar al destino en un tiempo de 9 horas y 48 minutos.

Lo más llamativo es que a pesar de ser un viaje bastante largo, el IONIQ 5 solo ha necesitado 38 minutos y 40 segundos más para completarlo. Un dato realmente sorprendente incluso para los más optimistas, y que recordamos se ha logrado gracias a una excelente red de carga rápida, pero también con imprevistos como el no poder acceder en una de las paradas a la toma de más potencia.

Para lograrlo, el conductor del eléctrico ha seguido la estrategia de hacer más paradas, pero más cortas. Normalmente llegaban con el 15-17%, y cargar hasta no más del 60%. Lo suficiente para llegar al siguiente punto.

Algo que supone sacar el máximo partido a la excelente curva de carga del IONIQ que logra precisamente en ese arco de potencias la mayor eficiencia en cuanto a tiempo de espera que en este caso no han pasado de los 10 minutos por parada, lo que supone en total 34 minutos perdidos en las recargas.

La conclusión es que hoy en día con un coche con una buena autonomía, y sobre todo un sistema de carga eficiente y una red rápida capaz de ofrecer entre 150 y 200 kW, es posible hacer grandes desplazamientos con un coche eléctrico, y hacerlo en tiempos muy similares a los de un coche con motor de combustión.

Eso si, como vemos, la inversión también es considerable ya que la diferencia de precio entre estos dos contendientes es enorme. Otro aspecto donde los eléctricos necesitan desesperadamente mejorar.

Vídeo | Youtube

Compártelo: