Foxconn quiere hacerse con el 5% del mercado de coches eléctricos mundial para 2025

Si la amenaza de fabricantes como Tesla o las marcas chinas, los fabricantes tradicionales tendrán que sumar en los próximos años otro gran rival a tener en cuenta. Se trata del gigante asiático Foxconn, que además de confirmar su entrada en el mercado del coche eléctrico, también ha confirmado que espera comenzar a escalar puestos en los rankings de ventas a corto plazo.

Una de las características de la estrategia de Foxconn será la de invertir en socios industriales que les permitan aprovechar instalaciones ya en marcha y acelerar de esa forma los plazos de inicio de producción. Un formato que puede ser más caro, pero que asegura el contar con los socios adecuados y evitar los infiernos de producción habituales.

La compañía está expandiendo rápidamente su familia de coches eléctricos y quiere producir entre 500.000 y 750.000 unidades al año para 2025. Algo que supondría hacerse con el 5% del mercado en solitario. Cifra que esperan crezca hasta el 10% apenas dos años después.

Hace unos meses presentó sus primeras propuestas entre las que encontramos el Model C. Un SUV compacto del segmento C que estará fabricado en colaboración con Yulon Motor y que llegará al mercado en 2023. El Model E será una berlina premium con 750 km de autonomía y capaz de hacer el 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos, y que diseñarán con el apoyo de Pininfarina.

La última propuesta es el Model T, que se desmarca totalmente del segmento de los coches y se sitúa como una alternativa industrial. Un mini-bus con un motor con una potencia de 260 kW, un par motor de 3.000 Nm y una batería de litio-ferrofosfato que le permiten gozar de una autonomía media real según el fabricante de 250 km, y homologada de 320 km.

Además contará con capacidad de producción en algunos de los principales mercados, como Europa, Estados Unidos, la India, Tailandia y por supuesto, China. Incluso ha firmado acuerdos con grupos europeos como Stellantis para la creación de una joint-venture para suministrar tecnología de conectividad e info-entretenimiento.

Un proyecto que supone la introducción de una de las mayores compañías de producción de electrónica de consumo del mundo en el sector del coche eléctrico, no sólo como fabricante sino también como plataforma para convertirse en suministrador de componentes a otras marcas. Un serio aviso a los fabricantes tradicionales que la cosa puede ponerse más complicada en breve.

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