Las rebajas en impuestos al combustible beneficiarán más a los conductores europeos con mayor poder adquisitivo

Una de las regiones del mundo donde más está impactando el alza de los combustibles es en Europa, donde tradicionalmente los impuestos a los hidrocarburos se emplean para sostener el gasto público. Dada la situación geopolítica, habiendo superado el barril de petróleo los 100 dólares, y con un tipo de cambio desfavorable, vienen las primeras iniciativas estatales para aliviar presión al bolsillo del automovilista.

A fin de cuentas, estando los combustibles gravados con impuesto de valor añadido (IVA), la recaudación aumenta si también aumenta la materia prima, aunque llega un momento en el que eso no funciona. Por un lado se venden menos litros -la recaudación no es tan eficiente-, y por otro la economía entra en serias dificultades. Y transportándose casi todo por carretera, eso se traslada a la inflación y a un castigo al consumidor independientemente de si conduce o no.

La carga fiscal es muy desigual entre los países europeos, concentrándose los impuestos más elevados en los países de mayor renta per cápita y viceversa. La Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (Transport & Environment) ha realizado un estudio acerca de las rebajas anunciadas al combustible en Europa. No hay datos para España porque no los saben, y por no saber, los desconocemos hasta los españoles en general. Se anunció una rebaja para el 29 de marzo pero no hay nada en firme.

Teniendo en cuenta las rebajas ya anunciadas, este es el panorama que se nos queda:

En la infografía, hay que traducir «fuel excise duty» como impuesto que grava los hidrocarburos, es decir, lo que se recauda por litro valga este lo que valga, que es diferente al impuesto de valor añadido. En el caso español (IVMDH IEH), la gasolina tiene unos 9 céntimos por litro de carga fiscal extra respecto al gasóleo; la diferencia se quiso compensar con el «impuesto al diésel», que no se ha aplicado. Los profesionales tributan menos por el combustible para camiones, autobuses, tractores, etc.

T&E calcula que se dejarán de recaudar 8.622 millones de euros en impuestos a los hidrocarburos en la Europa de los 27: no se tienen en cuenta el Reino Unido, ni Suiza ni Noruega. Es más, resaltan que el 10% de los conductores más ricos se benefician más de las rebajas, y ponen este ejemplo: al conductor de un BMW X5 le supone un ahorro de 300 euros durante seis meses una rebaja de 15 céntimos por litro, y al que conduce un Citroën C3 el ahorro es de 85 euros.

En la siguiente gráfica se aprecia más estas diferencias. El 10% más pobre de los conductores -primer decil- ahorrará al año una media de 162 euros, frente a los 1.249 euros que se ahorrará el 10% más rico de los conductores -décimo decil-. En otras palabras, el 10% más pobre se ahorrará ocho veces menos impuestos que el 10% más rico. Por otro lado, suele haber una correlación entre el poder adquisitivo del conductor y el consumo de su vehículo.

Distribución del ahorro en combustible por deciles (fracciones del 10%) de conductores europeos

De todas formas, también podemos concluir que solo lo que deja de recaudar Francia es la suma de lo que se deja de recaudar en Holanda (país más rico que la media) y Polonia (país menos rico que la media) juntos. También concluiremos que si bien se benefician más los conductores ricos en términos relativos, en términos absolutos hay más conductores pobres que conductores ricos; los países de mayor renta en Europa no están tan poblados.

La ONG propone que, en vez de rebajarse los impuestos al combustible, se imponga un arancel de 25 dólares por barril de petróleo importado de Rusia. Estiman que el arancel se lo «comerán» los productores rusos por no tener una alternativa a corto plazo para vender su petróleo en otro lado, aunque ese razonamiento podemos inscribirlo en el pensamiento mágico. El consumidor podría acabar pagando dicho arancel de su bolsillo vía inflación.

Las rebajas de impuestos a los combustibles no contribuyen a reducir la demanda de energía, y citan las propuestas de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). Algunas de sus 10 medidas de emergencia nos recordarán a lo que se hizo en los años 70 durante las crisis del petróleo, aunque dicen que se lograría una reducción de demanda de 2,7 millones de barriles diarios.

En los países ricos también hay gente (cada vez más) que no paga un céntimo en impuestos al combustible

Medidas como el fomento del teletrabajo, rebajas en el transporte público o ayudas al combustible para los conductores de rentas más bajas suenan como medidas menos incómodas que rebajar límites de velocidad en autovías y autopistas, o restringir la circulación por numeración de matrícula en días alternos.

NOTA: los adjetivos «pobre» y «rico» se han empleado en el artículo únicamente con fines comparativos y para evitar fórmulas más complejas como «de poder adquisitivo menor», no con un ánimo peyorativo ni clasista.

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