QEV Technologies fabricará vehículos Zeroid 100% eléctricos en Barcelona en 2023

Vamos viendo un poco más de concrección en los planes de reindustrialización de la fábrica que ocupó Nissan durante 40 años en la Zona Franca de Barcelona. Un consorcio de empresas ligadas a la electromovilidad irá aprovechando sus instalaciones con una creciente producción de vehículos eléctricos de distintas marcas.

Una de estas marcas será Zeroid -homónima de una gama de cosméticos-, cuya gama se ha presentado esta mañana; los precios irán de los 20.000 a 120.000 euros. Consta de tres modelos de furgonetas eléctricas, camiones de reparto y plataformas eléctricas/de hidrógeno para autobuses y camiones pesados. La previsión inicial para 2023 es fabricar unas 5.400 furgonetas y 100-200 autobuses eléctricos. Ya están contratando gente.

A tres años vista lo elevan a 60.000 unidades al año, para lo que necesitarán 1.000 trabajadores. El impacto indirecto será de 6.000 empleos. Las furgonetas están orientadas al reparto de última milla, donde la autonomía no es tan importante; de hecho, esos vehículos se basan en versiones térmicas de terceros fabricantes chinos. En cuanto a autobuses eléctricos, aspiran a fabricar en dos tallas, 8 y 12 metros.

Inicialmente, las baterías serán de origen asiático, más adelante se intentarán obtener de proveedores locales

Joan Orús, consejero delegado de QEV Technologies, presentando la gama Zeroid

Estas cifras no son mejores que las que manejaba Nissan, que estuvo años por debajo de las 100.000 unidades y los más de 3.000 trabajadores les empezaron a sobrar. QEV Technologies habla de aprovechar la plantilla de Nissan, pero como mucho se quedarían con la tercera parte de la misma. Ese capital humano, con mucha experiencia, es un valioso activo para la empresa española de electromovilidad. Más valioso que la propia ubicación, explicó Joan Arús a los medios presentes.

QEV Technologies comprometerá 200 millones de euros para la reindustrialización de las plantas de Nissan en Barcelona, y el Hub de Descarbonificación aportará otros 800 millones de euros -incluyendo aquí ayudas públicas, financiaciones y préstamos a largo plazo-. Sabemos también que B-Tech relanzará la marca Ebro -que se fabricó en Barcelona antes que llegase Nissan- y aportará un volumen extra de 40.000 unidades.

A partir de ahí, los números deberían salir. Aunque hay un potencial de que una producción extra de 20.000 a 30.000 vehículos si consiguen más clientes-marca. Dicho de otra forma, la fábrica de la Zona Franca se podrá subcontratar por fabricantes de tirada más baja que puedan aprovechar las ventajas de economía de escala de una fábrica grande. Por explicarlo fácilmente, es como si varias marcas hiciesen coworking en la misma fábrica.

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