Un tribunal alemán ordena a Tesla la devolución del dinero a un cliente por el mal funcionamiento del Autopilot

A Tesla se le están presentado grandes problemas por delante. Y es que hace unos días veíamos como un propietario en España lograba que le devolviesen el dinero de la compra de su Tesla Model 3 después de demostrar graves defectos en su vehículo. Ahora al fabricante americano se le abre otra vía por el rendimiento del Autopilot y sus presuntas capacidades de conducción autónomas.

Como recordamos, la polémica ha acompañado a la función de «Capacidad de conducción autónoma plena» (FSD) desde su lanzamiento. Un extra que supone un desembolso elevado pero que no está ofreciendo ni una pequeña parte de lo prometido. Al menos no en Europa, e incluso en Estados Unidos solo a un pequeño grupo de elegidos.

Ahora el tribunal regional de Darmstadt ha condenado a Tesla a reembolsar el precio de compra de un Model 3. El propietario presentó una demanda acusando al fabricante estadounidense de tener deficiencias en su sistema Autopilot, y más concretamente con el comportamiento del sistema FSD.

El demandante argumentó que el paquete de software que en su momento le vendieron por 6.300 euros, no era compatible con el hardware instalado en el coche. Un Model 3 de 2019. Como resultado, las funciones de asistencia, como el adelantamiento automático en autopista, no funcionan.

El cliente ha añadido otros aspectos como el comportamiento de la dirección en las entradas y salidas o cruces de autopistas, que compara con las «de un conductor novato o un borracho». El sistema tampoco reconoce los semáforos y las señales de Stop.

Desde Tesla se ha indicado que este problema podría haberse remediado con una actualización del hardware. Una actualización que al contar con FSD de fábrica, el cliente podría haber realizado de forma gratuita.

A pesar de esto, el juzgado condenó a Tesla con la devolución del precio de compra original de unos 69.000 euros. La razón aducida por el tribunal es que el grupo actuó de forma negligente al «vender software cuya función no se podía utilizar sin que fuera necesaria, al menos, una actualización«.

Tesla ha apelado un veredicto que de ser contrario, puede suponer una avalancha de reclamaciones de clientes que podrán aprovechar para devolver sus coches de primera generación con FSD, y recuperar un dinero que podrán usar para comprarse otro vehículo, o incluso una versión actualizada del propio Model 3.

Unas denuncias que podrían haber acelerado los planes de Tesla de desplegar la conducción autónoma plena en Europa tal como hemos visto esta mañana, y que supondrá el desembarco de la tecnología este próximo verano.

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