El aeropuerto de Madrid-Barajas tiene 8 puntos de recarga. El de Copenhague instalará 1.350

La diferencia de implantación de la movilidad eléctrica en España frente a Europa tiene varias explicaciones. Una de ellas es la red de recarga, que es para muchos la diferencial a la hora de dar o no el salto a un coche eléctrico. Un despliegue cuya velocidad podemos ver como es muy diferente entre el centro y norte de Europa respecto al sur del continente, y con el gigantesco proyecto del aeropuerto de Copenhague, Dinamarca, como ejemplo paradigmático.

Y es que si entramos en una aplicación de búsqueda de puntos de carga públicos, podemos ver como por ejemplo el aeropuerto de Madrid apenas tiene 8 puntos de 22 kW. Un aeródromo que el pasado año ha tenido un tráfico de 21 millones de pasajeros. No mucho mejor está el de Barcelona, que apenas llega a los 15 puntos, con una única estación rápida.

Podemos comparar estas cifras con el aeropuerto de la capital de Dinamarca, que ha llegado a un acuerdo para poner en marcha un total de 1.350 puntos de recarga. Algo que supondrá equipar a casi el 10% de sus plazas con un punto.

Esta infraestructura servirá para dar servicio tanto a los conductores que acudan al aeropuerto a buscar a una persona o vayan a realizar un viaje, como a los trabajadores de la instalación que tendrán un punto disponible para recuperar la autonomía de sus vehículos.

Este se trata de un un acuerdo a largo plazo entre el fabricante de equipos ABB, y el Aeropuerto de Copenhague, que busca de esta forma dar los pasos necesarios para lograr la neutralidad de emisiones en sus operaciones para 2030.

Este acuerdo se pondrá en funcionamiento a lo largo de los próximos 10 años, empezando este mismo 2022 con la instalación de los primeros 180 cargadores en alterna, de hasta 22 kW, y también las primeras 15 estaciones de carga rápida.

La infraestructura de carga constará de cargadores de toda la cartera de ABB, desde el wallbox Terra AC de 22kW hasta el recientemente lanzado Terra 360, uno de los cargadores de coches eléctricos más rápido del mundo, que puede ofrecer 100 km de autonomía en menos de tres minutos y es el único cargador diseñado explícitamente para cargar hasta cuatro vehículos a la vez.

Un ejemplo a seguir por otros aeropuertos que deberán adaptarse a la nueva era de la movilidad eléctrica ofreciendo un servicio cada vez más importante, y también un nicho de mercado nuevo para los operadores de estos espacios que podrán facturar tanto el tiempo de estacionamiento como el de recarga a sus visitantes.

Fuente | ABB

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