El CEO de Rivian advierte que la escasez de baterías será peor que la de microchips

La industria del automóvil se ha enfrentado en los últimos años a varios desafíos que han puesto en jaque su estabilidad. Además de la pandemia de COVID-19, a la que deberíamos sumar ahora la guerra entre Rusia y Ucrania, uno de los principales problemas que han sacudido al sector es la crisis en el suministro de semiconductores y microchips.

A raíz de ello, los fabricantes se han visto obligados a reducir su producción, lo que ha conllevado un alza en el precio de los automóviles nuevos (lo que a su vez ha afectado al mercado de segunda mano, cuya demanda se ha disparado). Esta situación, que comenzó en 2020, probablemente se extienda hasta bien entrado 2024.

Sin embargo, el director ejecutivo de Rivian, RJ Scaringe, advierte que la escasez de semiconductores podría quedarse en nada comparada con los futuros problemas en el suministro de baterías que sufrirá la industria. Esta inminente crisis también ha sido anunciada en varias ocasiones por Elon Musk, director ejecutivo de Tesla.

«Los semiconductores son un pequeño aperitivo de lo que estamos a punto de sentir con las celdas de batería durante las próximas dos décadas». De acuerdo con el directivo, si un pequeño desequilibrio entre la oferta y la demanda de semiconductores resultó en una sobrecompra agresiva y una escasez masiva que todavía afecta al sector, el problema con las baterías podría ser muchísimo peor, pues el desequilibrio será mayor debido al rápido aumento en la demanda de coches eléctricos.

Rivian R1T

La mayoría de fabricantes están tratando de asegurarse el suministro de baterías

«La mayoría de países del mundo dejarán de vender automóviles con motor de gasolina. La escala del cambio es difícil de apreciar en toda su magnitud. El desafío es si está impulsado por política o no. Las empresas que van a sobrevivir son las que reconocen que el estado final de la combustión interna es cero», explica Scaringe.

En los últimos tiempos, la mayoría de grupos han llegado a acuerdos con diversos proveedores para asegurarse el suministro de celdas durante los próximos años. Otros han decidido seguir los pasos de Tesla y han comenzado a construir sus propias gigafábricas, e incluso algunos están haciendo sus primeras incursiones en el sector de la minería con el objetivo de obtener directamente las materias primas necesarias para sus baterías. ¿Será suficiente como para amortiguar la crisis que muchos vaticinan como inminente? Lo más probable es que no tardaremos demasiado en salir de dudas.

Fuente | Electrek

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