El Reino Unido permitirá al conductor usar la televisión y pantallas en coches autónomos

El Gobierno del Reino Unido ha anunciado hoy la reforma de la legislación de tráfico (Highway Code) para establecer las primeras normas relativas a la conducción autónoma. Hoy día el conductor es responsable en todo momento en ese país y no puede apartar la vista de la carrera con ningún sistema autónomo o semiautónomo, salvo pruebas autorizadas.

Actualmente se cuentan con los dedos de una mano los países que autorizan la conducción semiautónoma de nivel 3, que permite al conductor quitar las manos del volante y los ojos de la carretera en condiciones de congestión circulatoria y a baja velocidad. Mercedes-Benz homologó el sistema DRIVE PILOT en Alemania, y Honda hizo lo propio con Traffic Jam Assist en Japón.

Tras haber realizado un periodo de consulta pública, el Departamento de Transporte (DfT) del Reino Unido tendrá lista la nueva legislación a tiempo para la llegada al país de los primeros coches con este sistema, antes de terminar el año. De los primeros vehículos que puede cumplir la norma podemos citar Mercedes-Benz Clase S y EQS, ya que el fabricante se preparó para una homologación internacional basada en la UN-R157.

La normativa completa de conducción autónoma estará disponible más adelante, en torno a 2025

Por encima de 60 km/h, la norma se queda como estaba, el conductor será el responsable y debe mirar a la carretera

Mientras el vehículo esté en modo autónomo el conductor no será responsable de la conducción y puede emplear las pantallas del coche para representación de información que nada tenga que ver con la conducción. Eso abre el uso de televisión digital terrestre, IPTV, plataformas de vídeo OTT, etc. Eso sí, se mantiene la prohibición de manipular el teléfono móvil.

Otro aspecto de la norma, de evidente sentido común, es que el conductor tendrá que retomar el control cuando el vehículo lo solicite, de forma anticipada, como cuando se aproxima una salida de autovía o se termina la congestión circulatoria. Al igual que en Alemania, la norma estará adaptada para ALKS o sistemas de mantenimiento de carril a baja velocidad (hasta 60 km/h), idóneos cuando el tráfico está congestionado.

Los reguladores del Reino Unido esperan que el marco legal permita un despliegue eficaz de esta tecnología para una conducción más segura y eficienet. Muchos errores humanos se dan en estas situaciones, y con cada golpe y consecuente atasco que se evite, todo son ventajas. Además, se pretende estimular el crecimiento de una industria que estará valorada en 41.700 millones de libras en 2035.

Enlace | Gobierno del Reino Unido

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