¿Cuándo llegarán las baterías de electrolito sólido? Este estudio indica que todavía les falta bastante

El electrolito sólido se ha convertido en una de las grandes promesas para la próxima generación de baterías. Pero su desarrollo se está alargando más de lo esperado y a pesar de algunos anuncios prometedores, todavía no hay ningún modelo a la vista. Y según el Instituto Fraunhofer para la Investigación de Sistemas e Innovación, es probable que esta tecnología tarde más en consolidarse de lo esperado.

Es informe indica que no se espera que las baterías de estado sólido a base de óxido y sulfuro lleguen a la producción en masa por los menos antes de 2027. La razón de esto es que la tecnología para este tipo de batería aún no está madura, y todavía necesitará un proceso para convertirse en una alternativa.

El estudio contó con la participación de 50 expertos de Alemania y el extranjero que han analizado la evolución del mercado y la investigación que se está realizando en este campo.

En este se destacan diversas tecnologías, como las baterías de electrolito sólido a base de óxidos y sulfuros en las que están trabajando actualmente varias start-ups.

Con las baterías de estado sólido, la carga ya no se transporta a través de un material con base líquida. Esto hace que las celdas sean más ligeras, lo que aumenta la autonomía de los vehículos, y también reducen al mínimo el riesgo de fuga térmica, lo que las hace más seguras.

Una mayor densidad energética también debería permitir acceder a cargas más rápidas, y sobre todo que estas cargas no degraden la capacidad de la misma con el paso de los ciclos.

Una carrera donde encontramos a los principales fabricantes, como Toyota, BMW, Volkswagen, Ford o Nissan, pero también a los principales fabricantes de baterías, LG, Samsung, e incluso algunos invitados inesperados como los fabricantes chinos GAC o NIO, que están invirtiendo grandes sumas en la investigación de este tipo de baterías.

Un camino que posiblemente tenga su primera parada en nichos de mercado más pequeños, como las baterías para motos eléctricas, que se beneficiarán doblemente de esta tecnología al poder ofrecer una mayor autonomía en menor espacio, y además facilitará la expansión de los sistemas de cambio de baterías con packs más ligeros y pequeños.

Queda por ver ahora quién será el primero en lograr el hito de lanzar un coche eléctrico con batería con electrolito sólido. Algo que será un hito tecnológico, y también publicitario para el primero que lo logre.

Vía | Zeit

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