Los coches eléctricos revolucionan la economía los taxistas de Bután que ven doblar su salario

Si hay un sector donde el coche eléctrico ya pueda ofrecer una alternativa de lo más interesante, ese es el del taxi. Unos profesionales muy presionados por los elevados costes de los carburantes. Pero esto puede llegar a cuotas mucho más elevadas en países en vía de desarrollo, donde los combustibles tienen precios similares a los nuestros, pero los salarios son mucho menores. Algo que los coches eléctricos pueden ayudar a mitigar.

Es el caso de Bután. Un reino situado en el borde oriental del Himalaya que destaca por su pequeña población, bajas emisiones contaminantes, pero también por su pobreza. Y es que según los datos, la renta per capita del país en 2021 se situaba en apenas 2.692 euros al año.

Por el otro lado está el precio de los carburantes. Un aspecto donde la guerra de Ucrania también ha tenido un fuerte impacto que supone que el precio de la gasolina esté en 1.4 euros el litro. Una cifra que a estas alturas nos parece barato en Europa, pero que es astronómica en estos mercados.

Es por eso que fiel a su compromiso de mantener las emisiones, y atajar el problema económico del precio de los combustibles, el gobierno de Bután se ha puesto manos a la obra para favorecer la transformación de algunos sectores hacia la movilidad eléctrica. Sectores como el taxi.

El resultado es bastante llamativo. Y es que la administración ha puesto sobre la mesa un programa de ayudas valorado en 3 millones de dólares, que permite a los interesados en adquirir un taxi eléctrico acceder a una ayuda por adelantado que cubre el 20% del coste del vehículo. Por otro lado el banco nacional ofrece créditos sin intereses por el 70% del valor, quedando solo un 10% que tendrá que adelantar el cliente.

El resultado es que desde el inicio del proyecto en 2019, se han importado a Bután un total de 129 taxis eléctricos, que junto con los vehículos particulares supone que el número de eléctricos en el país sea de 260 unidades. Apenas el 0.2% del total.

Pero el programa de taxis se está convirtiendo en una forma de mostrar directamente los beneficios de los sistemas eléctricos. Sobre todo gracias a los bajos costes de la electricidad, y los disparatados costes de los coches con motor de combustión.

Uno de los taxistas ha indicado que desde la sustitución de su taxi por un modelo eléctrico ha visto como sus ganancias brutas mensuales han pasado de 60,000 ngultrum, 735 euros al cambio, conduciendo su viejo taxi, a 120.000 ngultrum, 1.470 euros al cambio. Un cambio radical para la economía de este taxista.

La experiencia también supone contar con un menor coste operativo respecto al modelo de combustión, e incluso recibe buenas críticas de sus clientes que valoran el silencio y ausencia de vibraciones del vehículo.

Por supuesto los coches eléctricos tienen retos por delante, y más todavía en lugares como Bután donde los puntos de recarga son muy escasos.

Cuando se lanzó el proyecto, solo había cinco estaciones de carga en dos distritos de la capital, Thimphu. Desde entonces, el gobierno ha añadido otros 28 en siete distritos, con nuevas estaciones que abrirán este mismo año.

Algo que no disipa las dudas de algunos clientes que temen dar el salto al coche eléctrico por el temor de si contarán con infraestructura de carga durante sus jornadas, o tendrán que esperar horas para tener un espacio perdiendo algunos clientes.

Pero los resultados de los primeros propietarios de los taxis eléctricos sobre el papel parecen suficientemente sólidos como para convencer al resto a dar el paso, y a las administraciones a continuar con su apoyo a la transformación.

Vía | News.trust

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