Los coches eléctricos de Volkswagen mueren de éxito: está todo vendido en 2022 en Europa y América

Durante mucho tiempo los fabricantes tradicionales se quejaron de que no había mercado para sus coches eléctricos, no le interesaban a la gente. Ahora mismo la situación es la opuesta, no solamente hay mercado, es que no pueden dar abasto. A una demanda que crece más rápido de lo previsto hay que sumar otros problemas: a las fábricas no llegan piezas, es producción limitada a su pesar, no por su elección.

El responsable de Volkswagen, Herbert Diess, ha indicado que los problemas de suministro de componentes han limitado tanto la producción, que los clientes europeos y americanos que pidan ahora un coche eléctrico van a tener que esperar ya al año que viene. En el primer trimestre Volkswagen y sus marcas colocaron en el mercado menos de 100.000 unidades. Solo en Europa Occidental (Unión Europea) hay más de 300.000 pedidos.

Por mercados, en Europa la producción está muy afectada desde la invasión de Ucrania por parte de Rusia, porque se han restringido los flujos de piezas como mazos de cables o de materias primas como el xenón -empleado para producir microchips-. En Estados Unidos todavía no hay producción, Chattanooga sigue preparándose para el Volkswagen ID.4, y la producción viene de Europa. En China el problema es otro, cerrojazos masivos por brotes de COVID. De hecho, en China se hicieron menos de 30.000 entregas.

En Estados Unidos se produjo el primer preserie del ID.4 hace más de medio año

La producción de híbridos enchufables también se ha visto muy resentida, por lo que se han dejado de anotar nuevos pedidos para este año porque toda la producción que va a salir adelante se ha adjudicado. Y por si fuese poco todo lo dicho, Volkswagen tiene que volver a fabricar unos 4.000 coches para cumplir los compromisos con los clientes que tenían un coche en las bodegas del barco hundido, el Felicity Ace.

Volkswagen tenía este año el objetivo de vender 700.000 coches eléctricos (140.000 en China), y si no va a conseguirlo no será por falta de demanda, sino por falta de oferta. A pesar de los incrementos de precios por la coyuntura y a los meses de espera que se están acumulando, la demanda sigue potente. No es un problema de un solo fabricante, así que el problema lo tienen también los demás (unos más que otros).

Los fabricantes esperan a que los problemas de suministro queden resueltos y mientras tanto hacen lo que pueden para conseguir los componentes de otros proveedores, lo cual no se puede hacer rápidamente. Y eso que hablamos de coches eléctricos, porque la situación es aún peor para los modelos convencionales. Las piezas que están llegando tienen una prioridad clara, coches eléctricos.

Fuente | Financial Times

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