Sí, se puede conducir un coche eléctrico durante más de un año sin recargar en casa

No es lo habitual, pero en algunos casos los usuarios de vehículos eléctricos no tienen la necesidad de tener un punto de recarga en su vivienda o aparcamiento habitual. Esto es más fácil con una moto de batería extraible, pero con un coche eléctrico la cosa cambia un poco. ¿Se puede conducir un Tesla Model 3 durante un año sin recargar en casa? Pues sí, se puede.

Os presentamos a Mark Brown, el «temerario» que se compró un Tesla Model 3 Gran Autonomía (LR) sin ninguna intención de recargar en casa, sino donde le pillara. Ya ha recorrido más de 22.530 kilómetros en 14 meses, lo cual es moverse bastante, unos 1.600 km al mes. No fue algo planificado sino sobrevenido, ya que no esperaba vivir tanto tiempo en el mismo sitio y no le merecía la pena invertir en el punto de recarga doméstico.

Mark reside en Manchester (Inglaterra, Reino Unido). Cuando recibió su coche, la pasada primavera, le resultaba sencillo utilizar los puntos de recarga públicos, apenas se ocupaban y encima la electricidad se la regalaban. Ya no es así, la electricidad no está como para regalarla y los puntos de recarga públicos van ganando usuarios, por lo que presentan una mayor ocupación.

¿Cuánto dinero se ha gastado? La friolera de 156,50 libras esterlinas, unos 185 euros. El coste por kilómetro recorrido es despreciable y sí, habría pagado mucho más por tener el cargador que por el mero hecho de recargar. Que los contribuyentes de Manchester le hayan ayudado también hay que tenerlo en cuenta, durante medio año estuvo recargando gratis en distintos lugares, incluyendo en el gimnasio (donde, en parte, él pagó una parte con su cuota).

Actualmente se está gastando unas 10 libras a la semana, lo que cuestan 6 litros de gasolina, pero recorriendo 320 kilómetros. Y cuando puede recargar gratis lo hace, de economía parece controlar bastante. De estas cosas algún día solo hablarán los pioneros, que hacían frente a la adversidad y ciertas incomodidades a cambio de ciertas recompensas nada desdeñables. Lo de recargar gratis algún día será un anacronismo, eso ha de pagarlo alguien.

Si queréis conocer su experiencia en detalle, en el vídeo lo explica en profundidad. La moraleja de esta historia es que no es necesario que todos tengamos enchufes propios, sino que haya un número de enchufes lo suficientemente alto como para que eso no haga falta, y que así tumbemos el mantra de que no se puede tener un coche eléctrico si no tenemos un enchufe. Eso ya dependerá de dónde vivamos, el uso que hagamos del coche, y la infraestructura de recarga pública.

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