Silence abandonará Cataluña si no se le asigna pronto el solar de Nissan en la Zona Franca de Barcelona

El fabricante de motos eléctricas Silence ha advertido esta semana que, si no se le asigna a corto plazo parte de la planta abandonada por Nissan en la Zona Franca de Barcelona, abandonará Cataluña. Este es el segundo ultimátum que la compañía de origen español lanza a la comisión de reindustrialización en los últimos tiempos.

Actualmente, Silence es uno de los principales referentes europeos del sector, con unas ventas muy elevadas y el respaldo de gigantes como Acciona (su principal accionista) y SEAT (con la que mantiene un estrecho vínculo comercial). La firma ha dado de plazo a la comisión hasta el vienes para tomar una decisión en firme.

Carlos Sotelo, consejero delegado de Silence, ha afirmado con rotundidad que «no tenemos más tiempo». En su momento, el fabricante de camiones eléctricos Volta Trucks también renunció a ocupar las antiguas instalaciones de Nissan debido a los numerosos retrasos acumulados durante el proceso de reindustrialización.

Silence aspira a poder fabricar en la planta barcelonesa su primer coche eléctrico, el cuadriciclo S04; de hecho, ya ha comprado toda la maquinaria necesaria para su producción. Recordemos que este vehículo probablemente también sea comercializado por SEAT MÓ, la división de micromovilidad de SEAT, por lo que su potencial de ventas es muy elevado.

Silence S04

Silence está evaluando otras ubicaciones para producir el S04

Hasta ahora, Silence producía sus motos eléctricas en Sant Boi de Llobregat; sin embargo, dichas instalaciones se le han quedado pequeñas, pues además de necesitar espacio para ensamblar el S04, también aspira a cuadriplicar sus ventas de motocicletas gracias a su nuevo servicio de suscripción.

Este modelo, similar al que empleaba antes Renault en sus coches eléctricos, consiste en vender la moto con las baterías en alquiler. Esto permite ofrecer un precio inferior al de un scooter térmico, todo a cambio de una cuota mensual de apenas 15 euros, la cual incluye dos cambios de batería (cada cambio adicional costará 5 euros) por otro pack completamente cargado en alguna de las estaciones de intercambio de la empresa. Además, el usuario también podrá seguir cargando las baterías en su casa.

Se espera que este viernes tenga lugar una reunión que permita concretar los planes para las antiguas instalaciones de Nissan, pues en las últimas semanas, tanto el D-hub como los representantes sindicales de los antiguos trabajadores de la multinacional japonesa han estado presionando a la mesa de reindustrialización para que agilice la asignación de los terrenos.

Fuente | elEconomista.es

Compártelo: