El Tesla Model C no está congelado: la marca continúa desarrollándolo en secreto

A principios de año, nos hicimos eco de la decisión de Tesla de congelar el desarrollo de su nuevo coche eléctrico de acceso, un modelo más pequeño que los Model 3 y Model Y que tendría un precio de partida de apenas 25.000 dólares. La existencia de este proyecto se dio a conocer por primera vez en septiembre de 2020 durante el Tesla Battery Day.

Inicialmente se anunció que este modelo, que se diseñaría y fabricaría íntegramente en Giga Shanghái (China), se lanzaría al mercado en 2023. Sin embargo, Elon Musk, director ejecutivo de la compañía, echó un jarro de agua fría sobre los potenciales compradores del vehículo en enero de 2022 al anunciar que su desarrollo estaba congelado. «En este momento no estamos trabajando en un automóvil de 25.000 dólares».

Esta sorprendente decisión respondería a varios factores. Para empezar, Tesla habría decidido priorizar sus proyectos previos (Cybertruck, Roadster, Semi), que acumulan importantes retrasos; además, la compañía actualmente vende toda su producción y cuenta con el segundo mejor margen de beneficio por unidad de la industria tras Ferrari, motivo por el que no estaría interesada en lanzar un modelo más barato y por lo tanto menos rentable.

A pesar de todo, algunos rumores indicaban que en realidad el proyecto podría no estar congelado, siendo la intención real detrás de dicho anuncio el no perjudicar las ventas de la gama actual, pues algunos clientes podrían decidir cancelar la compra de un Model 3 o un Model Y y esperar al nuevo modelo de acceso.

Sketch del Model C publicado por la propia Tesla

El Tesla Model C se fabricará en China

Estos rumores han ganado credibilidad ahora, pues de acuerdo con fuentes chinas, los primeros prototipos ya se habrían completado e incluso se habría llegado a varios acuerdos con los proveedores. Aparentemente las primeras pruebas se estarían llevado a cabo bajo el más absoluto de los secretos con el objetivo de no despertar las especulaciones de la prensa.

En su momento se confirmó que el modelo emplearía baterías LFP (litio-ferrofosfato) como las que ya podemos encontrar en las versiones Standard Range RWD de los Model 3 y Model Y. Algunos medios apuntaban a que, en lugar de recurrir de nuevo a CATL, Tesla estaría interesada en emplear las novedosas baterías Blade de BYD.

Por ahora se desconoce si será un hatchback o un SUV; sin embargo, lo que sí es casi seguro es que se encuadrará en el segmento C (compactos). El vehículo, que podría llamarse «Model C», «Model 2» o «Model Q», empleará una versión acortada de la plataforma de los Model 3 y Model Y, siendo muy probable que se empleen grandes piezas de fundición en la construcción de su monocasco.

Fuente | TopElectricSUV

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