Audi seguirá los pasos de BMW y Mercedes invirtiendo para producir sus propios motores eléctricos

Audi ha confirmado que invertirá unos 300 millones de euros en su planta húngara de Gyor, donde a partir de 2025 también sacará a delante sistemas de propulsión propios en un impulso para reducir la dependencia de suministradores externos.

De esa forma el fabricante alemán da un nuevo paso también para contar con un acceso a motores de forma más cercana a sus puntos de producción, ya que para ese mismo año la marca de los aros tiene previsto comenzar a producir también en estas instalaciones sus primeros coches bajo la plataforma MEB.

Una instalación que como recordamos es una de las más sostenibles del mundo gracias a la apuesta por las energías renovables donde tanto la geotermia, como la energía fotovoltaica de una gigantesca instalación de 12 MW en su tejado, le permite operar con un bajo impacto.

Con este movimiento Audi espera que la producción propia de motores eléctricos pase del apenas 35% a más del 60% para 2030. Algo que permitirá incrementar la producción según aumente la demanda de los mismos.

Una estrategia que ya siguen grupos como Renault, que fabrica sus propios motores en su fábrica de motores en Cleon, Francia, Mercedes-Benz dice que los motores internos “son una parte clave” de su estrategia, o BMW, que ha apostado por la producción propia desde el principio y que recientemente ha confirmado una masiva inversión de 1.000 millones de euros en su planta de Steyr, Austria, donde esperan sacar adelante una producción masiva de motores a partir de 2025.

Otros que se preparan para dar el paso a la producción interna de motores es Volkswagen, que planea fabricar anualmente hasta 1,4 millones de motores para su plataforma MEB a partir de 2023, y Stellantis, que se ha asociado con el fabricante de motores japonés Nidec para iniciar la producción prevista para el final de este año.

Y aunque Volvo actualmente compra motores a proveedores, la marca sueca ha invertido 83 millones el año pasado para construir motores en una fábrica en Skovde, Suecia, para la próxima generación de sus vehículos eléctricos.

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