BYD dice que la electrificación está avanzando mucho más rápido de lo esperado y acumulan más de 600.000 pedidos

Ayer ha tenido lugar en China la reunión anual de accionistas de BYD. Un evento que ha contado con una participación récord y que nos da una primera pista del fuerte interés que está levantando el coche eléctrico, y concretamente los fabricantes mejor posicionados en el sector como es la propia compañía asiática.

Durante el evento, el presidente de BYD, Wang Chuanfu, ha afirmado que la expansión de las ventas de coches eléctricos «se estaban acelerando mucho más rápido de lo previsto» y que ahora aprovechar este crecimiento depende de cuánto sean capaces de incrementar su cadena de producción. «Quien tenga más recursos, una cadena de suministro saludable y ventajas de productos ganará el mercado más grande.» añadió el directivo.

Precisamente BYD parece una de las mejor colocadas, algo que parece que comparten los inversores que se han lanzado a la adquisición de las acciones de la compañía en la bolsa de Hong Kong. Algo que ha afectado al programa de recompra de acciones que se ha visto alterado por el incremento de un 40% del valor de las mismas en el mes de mayo.

Entre las razones del optimismo están las elevadas cifras de entregas que está logrando BYD. A pesar del impacto del coronavirus y la política de cero contagios emprendida por China, la marca ha logrado encadenar un trimestre con más de 100.000 coches eléctricos producidos por mes, con nada menos que 114.183 unidades solo en mayo.

A pesar de esto, las reservas se acumulan en los libros de pedidos de BYD rápidamente, lo que hace que los plazos de entrega sean cada vez más largos, situándose en la actualidad en torno a los seis meses de espera por una unidad nueva.

Esto según fuentes internas de la compañía ha provocado que en la actualidad BYD tenga una cartera de pedidos de hasta 600.000 unidades. Una cifra que supone tener toda la producción de lo que resta de año comprometida y que no para de aumentar.

Queda ahora por ver si esto afecta a los planes de expansión fuera de China. Pero el propio presidente de la marca ha indicado que la falta de recursos para atender la demanda interna dificulta el lanzarse a la expansión internacional.

Lo que si está claro es que la apuesta total de BYD, que recordamos era un fabricante de coches gasolina que el pasado mes de abril confirmaba que abandonaba definitivamente ese sector centrándose exclusivamente en los coches eléctricos e híbridos enchufables. Una apuesta que como vemos ha sido todo un éxito y donde también han tenido mucho que ver la evolución de sus baterías de litio-ferrofosfato libres de cobalto, así como el lanzamiento de propuestas extremadamente competitivas como el Seal.

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