El avión solar de vuelo perpetuo Skydweller, desarrollado en España, ya está funcionando

El avión Solar Impulse II logró circunnavegar el mundo en 2016 por etapas, tripulado por pilotos humanos, y sin contaminar. Su evolución se llama Skydweller y podrá permanecer en el aire de forma indefinida, solo con energía solar. Hace tres años la empresa emergente Skydweller Aero, estadounidense y española, compró el prototipo Solar Impulse II y toda su propiedad intelectual y tecnología.

La vuelta de tuerca del concepto es que se ha preparado para ser una nave no tripulada, sustituyendo a los pilotos y todos sus mandos e instrumentación por carga útil. Las finalidades del Skyweller son múltiples en el ámbito civil, como de antena volante de telefonía móvil, como en el militar, pues puede realizar misiones de vigilancia de forma muchísimo más económica ¡durante meses! con su avanzado piloto automático.

Ahora mismo el Skydweller se encuentra en un hangar de la base de Los Llanos (Albacete) mientras se preparan unas instalaciones en el aeródromo de Valdepeñas para su fabricación en serie. Ya han mostrado su interés políticos y oficiales de Estados Unidos, España, Francia y Luxemburgo. Con un techo de vuelo de 13,7 kilómetros de altura (45.000 pies), su potencial es enorme.

Una de sus aplicaciones gubernamentales o militares más interesantes es el de patrullaje de fronteras, ya que entre su carga útil pueden ir distintos equipos de vigilancia y realizar misiones de 90 días. ¿Pero cómo puede mantenerse volando tanto tiempo? Sus 600 kg de baterías le proporcionan energía siempre que no haya luz solar (abunda a gran altura), y como apoyo lleva una pila de combustible de hidrógeno para suplir cualquier déficit.

Pero no todo son las aplicaciones militares. Por ejemplo, puede emplearse para emergencias y colaborar con organizaciones humanitarias mediante el apoyo a fuerzas de rescate, monitorización del entorno, búsqueda, etc. Dado su elevado techo de vuelo, está a una cota superior a los vuelos comerciales de pasajeros. Por ejemplo, el Boeing 737 NG opera a 10 km de altura a velocidad de crucero y hace tope a 12,5 km.

El Skydweller necesita una autorización administrativa para poder usar el espacio aéreo sin ningún piloto a los mandos, ni en el propio avión ni en tierra. Según Sebastien Renouard, director de operaciones y de desarrollo de negocio de Skydweller, el año que viene se empezarán a fabricar más unidades en Valdepeñas y con la cadena de suministros de origen europeo; podrán crearse cientos de puestos de trabajo cualificados. Será un éxito para la industria aeronáutica nacional.

Compártelo: