Los fabricantes de automóviles empiezan a recibir semiconductores para producir a plena potencia

Después de dos años enfrentándose a una escasez global de semiconductores que ha frenado la producción de la industria automovilística, la situación comienza a dar signos de alivio.

Desde Alemania, las principales marcas están obteniendo los componentes suficientes de alta tecnología para poder producir a plena capacidad. Una situación que no tiene nada que ver con el panorama de hace un año, donde a pesar del crecimiento de la demanda los fabricantes tuvieron que reducir la producción y priorizar en los modelos de mayor beneficio para lidiar con las dificultades de abastecimiento.

El contexto de una economía global en deterioro y una alta inflación ha reducido la demanda de productos electrónicos de consumo que comparten los mismos componentes que los usados en la industria automovilística, que al contrario aumentó su demanda. Esto ha adelantado la fecha del fin de la escasez de chips que esperaban una recuperación a finales de año o bien entrado el 2023.

«Todavía lo estamos monitoreando semana a semana, pero hasta ahora básicamente en todo el mundo, no tuvimos problemas para ejecutar la producción», dijo Joerg Burzer, jefe de producción y gestión de la cadena de suministro de Mercedes. Los problemas de suministro ocurren «aquí y allá», dijo, «pero nada comparado con lo que fue el año pasado».

Poco a poco los fabricantes recuperan el ritmo

Ahora el objetivo está centrado en reducir la lista de espera de pedidos atrasados pero sin dejar de estar preocupados en cómo se mantendrá la demanda de los consumidores en medio de la inflación y la subida de tipos de interés.

BMW expresó un optimismo reservado similar al de Mercedes, diciendo que todas las plantas están en funcionamiento y que la compañía no está sufriendo interrupciones debido al suministro de chips. «Actualmente, la situación es un poco más estable«, dijo un portavoz, y añadió que BMW monitorea el suministro de chips a diario y no descarta la posibilidad de nuevas interrupciones en las próximas semanas y meses.

El Grupo Volkswagen que preveía que el atasco comenzaría a aliviarse en la segunda mitad del 2022 confirma la misma tendencia de suministros estables y una cierta incertidumbre para los próximos meses.

Mientras tanto, Volvo Trucks sí que asegura seguir padeciendo la escasez de chips en su línea de producción.

De no surgir más inconvenientes, en la segunda mitad del 2022 la producción de chips podría mejorar, pero la proliferación de nuevos coches eléctricos con alta tecnología obligará que se establezcan acuerdos como los destinados a obtener metales para evitar futuros cuellos de botella o el desarrollo propio de los semiconductores.

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