MAN entrega sus primeros motores duales diésel o hidrógeno para barcos

La reducción de la dependencia de los combustibles fósiles está en una fase bastante avanzada en tierra, pero no así en otros sectores críticos como el mar. Un apartado del que depende buena parte de la economía mundial y donde el fabricante MAN Engines han presentado una interesante alternativa que permite ofrecer un sistema que podrá usar tanto diésel como hidrógeno sin cambios físicos en el motor.

Se trata de los primeros motores duales para barcos capaces de operar tanto con hidrógeno como con gasóleo. Dos motores diésel MAN D2862 LE448 de doce cilindros, cada uno con 749 kW (1019 CV), que pueden funcionar con diésel e hidrógeno al mismo tiempo. Los motores cuentan con la certificación IMO Tier III y están equipados con un sistema de postratamiento de gases de escape SCR.

Los dos motores fueron diseñados por MAN Engines que le ha añadido un sistema de inyección de hidrógeno desarrollado por la compañía CMB.TECH.

El primer propulsor ha sido instalado en un buque de transporte de tripulación (CTV) «Hydrocat 48» fabricado por el astillero británico Windcat Workboats, y que suele usarse en aplicaciones como el transporte de trabajadores en los parques eólicos marinos.

Los diseñadores del sistema destacan entre los puntos más importantes que el motor de combustión interna es un motor diésel convencional que no tiene que estar optimizado para funcionar con hidrógeno. Un motor marino V12 ya usado en la industria, en el que se inyecta hidrógeno a través de un adaptador y se añade al ciclo de combustión.

El proceso de combustión se inicia según el principio diésel, que requiere la inyección, que ha sido optimizada para este modelo, de alrededor del 5% de combustible diésel. El resultado ha sido que mediante el uso del hidrógeno se han reducido las emisiones de CO2 un 50% de media, e incluso ha llegado en algunos casos hasta el 80%.

Otra ventaja de utilizar el motor diésel convencional es que los operadores no tendrá que adaptar el mantenimiento ni su uso por la nueva configuración. Además, el barco podrá volver a funcionar solo con diésel puro sin problemas por ejemplo, cuando se agota el suministro de hidrógeno.

Gracias a esto, los propietarios de los buques podrán contar con una instalación de producción de hidrógeno propia en las bases, y de esa forma alimentar parcial o totalmente sus desplazamientos con un combustible producido de forma propia. Una manera de reducir emisiones, pero también de contar con una alternativa a unos combustibles fósiles cada vez más caros.

Fuente | MAN

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