La subida del precio de los metales puede atrasar la llegada de los coches eléctricos más asequibles

En un reciente informe sobre el futuro del vehículo eléctrico publicado por la proveedora de investigación estratégica BloombergNEF, se alerta de que la reciente subida de los precios de importantes metales relacionados con la industria automovilística como el litio, el cobalto y el níquel pueden tener como consecuencia que los vehículos eléctricos tardarán más tiempo del previsto en alcanzar la paridad de precio con los vehículos térmicos.

Las ventas de vehículos eléctricos están en alza gracias a factores como los programas de ayuda gubernamentales, mejoras en el desarrollo de las baterías, crecimiento de la infraestructura de recarga y la aparición de nuevos y atractivos modelos en el mercado. De todos estos factores, la mejora en el desarrollo de las baterías vino de la mano de un cada vez más ajustado precio de las mismas que se refleja en el precio del kWh. En algo más del 10 años hemos pasado de un precio del kWh de 1.100 dólares a una cifra cercana a los 100. Una bajada del precio del 89% en poco más de 10 años que estaba a punto de permitir que el precio de venta de un coche eléctrico fuera idéntico al de un coche de combustión interna.

El precio del litio se ha quintuplicado en un año

Sin embargo esta tendencia ha cambiado durante el pasado año. Los costes del litio, cobalto y níquel se dispararon, lo que redujo los márgenes de los fabricantes en un momento crucial de la industria. Los precios de los paquetes de baterías aumentarán este año por primera vez en más de una década y la elevada inflación mundial podría retrasar la llegada de ese momento histórico en el que el precio del kWh bajara de los 100 dólares.

El precio del litio en el último año se ha quintuplicado, pasando de 17.000 dólares la tonelada a 78.032 dólares. El cobalto y el níquel también preocupan por su aumento de precio. En el caso del níquel llegó a subir más de un 90% en este año y llevó ala Bolsa de Londres a suspender su cotización de forma temporal.

Según el director ejecutivo de Stellantis en los próximos años podemos sufrir un cuello de botella en la producción de baterías

La reacción de los principales protagonistas

Ante esta situación, algunas marcas han empezado a tomar posiciones. Tesla por ejemplo ha abierto la puerta a adentrarse en la minería, y Volkswagen ha llegado a acuerdos con Vulcan Energy para comprar litio. El director ejecutivo de Stellantis, Carlos Tavares, ha advertido de que esta situación podría retrasar la adopción de vehículos eléctricos y que la industria podría sufrir problemas de suministro en 3 o 4 años.

Sin embargo, hay noticias positivas para los fabricantes de automóviles. En las últimas semanas los precios del litio, níquel y cobalto se han estabilizado o incluso retrocedido. El grupo de inversión Goldman Sachs espera que el precio disminuya en los próximos dos años a medida que los productores vayan generando nuevos suministros. La búsqueda de yacimientos de litio es relativamente reciente y su abundancia es mayor de la que se preveía hace unos años.

Al mismo tiempo, el precio de los vehículos de combustión interna también está aumentando. Si a esto le añadimos la subida del precio de los carburantes, hace que los vehículos eléctricos sean más interesantes a la hora de adquirir un nuevo coche.

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