Ante la escalada de precios de las gasolinas muchos buscan un coche eléctrico, pero no lo encuentran. ¿Qué puedes hacer?

Hace unos años el problema con los coches eléctricos es que no había demanda, y ahora es justo al revés; no hay oferta. Las fábricas son incapaces -por lo general- de producir todas las unidades que piden los clientes en un tiempo razonable, por lo que varias marcas hacen esperar al cliente más de seis meses, más de un año, e incluso más de dos años (si es una novedad muy anticipada bajo reserva).

Ante la escasez crónica de coches, podemos perder mucho tiempo, paciencia y movernos mucho para encontrarnos largas o negativas en concesionarios. La vieja usanza ya no vale, así que tenemos que aprovechar las herramientas a nuestro alcance. Los concesionarios están manteniendo su rentabilidad media con muchas menos ventas, las matemáticas de Barrio Sésamo nos reafirman en esa tesis: ganan más dinero por unidad, así que pocos descuentos vamos a encontrar.

Supongamos que queremos comprar un coche eléctrico YA mismo, sin esperas ni pedidos a fábrica, ni reservas a meses/años vista. Tendrá que ser una unidad en stock, y puede ser tanto de un fabricante que produzca en España como de uno asiático que ha traído en barco la cantidad suficiente de coches para aguantar meses o semanas hasta la llegada de refuerzos.

Comienza la aventura de encontrar un coche en stock para entrega inmediata

Nos hemos dado un paseo por distintas páginas Web de los fabricantes, donde podemos ver la relación de coches que tienen disponibles. Evitaremos híbridos enchufables, eléctricos puros y nada más. Como la actualidad manda, en espacio de horas estas cifras pueden haber cambiado:

  • Aiways: la marca china la importa un viejo conocido del sector de la distribución, Astara (antes Bergé), en teoría tiene disponibilidad inmediata del modelo U5 desde 43.490 euros.
  • Audi: Podrás elegir entre un e-tron GT quattro por 109.600 euros (por debajo de su PVP) o un Q4 Sportback e-tron por 58.959,89 euros.
  • BMW: Tienen listo un i3 blanco por 45.940 euros, un par de BMW iX3 que no bajan de los 70.000 euros, y cuatro iX que no bajan de los 100.000 euros.
  • MINI: Hay un par de MINI Cooper SE de tres puertas, uno por 36.004 euros y otro por 39.549,50 y más chucherías visuales/equipamiento.
  • Nissan: En su tienda online ofrecen un LEAF N-Connecta en color gris metalizado por 26.252 euros.
  • Opel: Tienen un par de Mokka-e, un Corsa-e y cuatro furgonetas.
  • Toyota: ¿qué es un coche eléctrico?
  • Volkswagen: no permite buscar a más de 100 kilómetros de distancia, pero con una argucia informática hemos podido localizar dos ID.4, uno rojo por 59.694 euros (Pro Performance 150 kW) y uno azul por 49.960 euros (Pro 128 kW).

Esta búsqueda, marca por marca, es un consumo de tiempo y de paciencia, como alternativa podemos delegar la tarea en metabuscadores que tienen acceso al stock de los fabricantes, incluso en versiones concretas. Si existe alguna unidad, la encontrarán: Carwow, Carnovo, Clicars, Motoreto, Rastreator, etc. Los resultados no siempre son inmediatos y habrá que rellenar algunos datos, algunos se comprometen a responder en 24 horas. Cuantas más cosas exijamos, más difícil será la búsqueda.

Estos coches eléctricos no son el último grito, pero sobran para el día a día

Si no aparece una unidad a estrenar, lo recomendable es abrir el abanico de búsqueda y aumentar el kilometraje. Por ejemplo, algunos vendedores multimarca -no asociados con ninguna en concreto- pueden haberse hecho con excedentes de stock de modelos descatalogados, como smart forfour del 2020 en Autofesa, con 232 km en el marcador y a 17.850 euros al contado. Puede que haya sido un modelo demo para una feria o un concesionario.

A veces algún cliente se echa atrás y la oportunidad dura días u horas, según el modelo. Otras veces un modelo con muy poca demanda puede esperar meses hasta encontrar dueño. Por ejemplo, en Rastreator ha aparecido un Renault ZOE Life 40 R110 de 80 kW por 23.900 euros, sin kilometraje (podría ser error tipográfico). O al revés, un Volkswagen ID.3 con solo 8.000 kilómetros a 35.890 euros al contado ya lo ha reservado alguien.

Si seguimos abriendo el abanico por años o kilómetros la oferta va aumentando, pero obviamente irá bajando la capacidad de las baterías -tanto por diseño, como por el uso-, no estarán a la última, etc. Por experiencia propia, 50.000 km en un coche actual es poco como para considerarlo algo preocupante, y los que sigan teniendo dudas pueden acudir a la propia marca, si tienen alguno en sus plataformas de ocasión, y deberían estar revisados de arriba a abajo (no es la lotería de comprar a particulares al cabo de varios años).

Buscando un coche eléctrico prácticamente nuevo, pero algo usado

Nos vamos a Motor.es y hacemos una búsqueda de coches eléctricos con menos de 50.000 km vendidos por profesionales. El más barato -excluyendo Twizys y Amis- es un smart fortwo EQ con 5.360 km por 14.990 euros de un concesionario oficial. En el extremo opuesto hay un Porsche Taycan Turbo S Cross Turismo nuevecito (10 km) por solo 184.900 euros. Salen 596 unidades con estos criterios.

En Coches.net salen 1.333 unidades si ponemos dos filtros: hasta 50.000 km y que sea eléctrico. En realidad serán unos cuantos menos, entre ofertas del mismo coche (los anuncian en varias provincias) o porque algún cachondo mental considera a los híbridos enchufables como eléctricos (tienen su propia clasificación) y hasta algún diésel sale como eléctrico por la toma de 12 voltios del mechero.

En otro conocido portal de este tipo, AutoScout24, nos salen 1.673 unidades a elegir con los mismos criterios, y otro más, que solo sean ofertas de vendedores profesionales. Puede que encontremos más de una unidad que ya hayamos visto antes, pero también aparecen cosas que no salen en los buscadores de stock de las marcas y que tienen menos uso que un cuchillo para cortar jamón en un club de veganos.

Por último, algunas obviedades para los despistados. Un particular NUNCA nos va a ofrecer un coche completamente nuevo, para él no tiene sentido venderlo tan pronto, para nosotros tampoco (por impuestos y por garantía), y lo fácil es que sea un intento de estafa. También hay que recordar que una matrícula nuevecita no implica que un coche sea nuevo, puede ser un modelo usado importado de otro país europeo, y lógicamente con menos garantía.

No es el mejor momento para comprar un coche, falta competencia porque faltan unidades, debido a que las fábricas no producen todo lo que pueden producir, y las materias primas están a precios récord. En este contexto marcas y concesionarios maximizan rentabilidades, lo cual va en perjuicio del cliente y de su bolsillo, con pocas excepciones. El que pueda esperar, mejor que espere, pero considerando el coste de oportunidad de dicha decisión, como seguir usando gasolina o gasóleo a precios de Chanel nº5.

En consecuencia, puede ser una buena idea, desde el punto de vista económico, «conformarnos» con un modelo eléctrico que no cumpla todas nuestras expectativas (el 80-90% puede servir), tenga algo de uso pero sea mucho más barato que uno nuevo, y más adelante ya podemos hilar más fino. Con que la autonomía sea suficiente para el día a día y podamos recargarlo, ya se puede retirar uno del club de usuarios de las gasolineras.

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