El coche eléctrico tiene un 52% menos emisiones que un gasolina incluyendo la producción de su batería

Seguramente muchos de vosotros habréis estado en una conversación sobre el coche eléctrico donde uno de los argumentos de los críticos es su mayor impacto ambiental por culpa de la fabricación de sus componentes, como las baterías. Pero los diferentes estudios lo han ido desmintiendo, y como ejemplo el informe de la Asociación de Científicos Preocupados, que ha publicado su último informe analizando las emisiones desde su producción hasta el final de sus días de los coches eléctricos y los de combustión interna.

Desde el informe se indica que además de ser una herramienta fundamental para luchar contra el cambio climático, también hay que tener en cuenta las emisiones totales que incluyen las de otras dos fuentes: la electricidad utilizada para la recarga, y las procedentes de los procesos y materiales utilizados para fabricarlos.

Una de las primeras conclusiones es que para valorar las emisiones, es importante también saber el mix energético de cada estado, y donde la expansión de las renovables aumentará la reducción de la contaminación en la producción de componentes como las baterías.

Para analizar las emisiones totales de la carga de vehículos eléctricos, teniendo en cuenta el mix eléctrico de Estados Unidos, la Unión de Científicos Preocupados (UCS) ha incluido en su estudio los siguientes parámetros:

  • Emisiones que resultan de la extracción de materias primas, como la extracción de carbón y la extracción de gas natural;
  • Emisiones de la entrega de estos combustibles a las centrales eléctricas;
  • Emisiones por quemar esos combustibles en centrales eléctricas para generar electricidad;
  • Las pérdidas de electricidad que se produzcan durante la distribución desde las centrales eléctricas hasta el punto en el que se enchufa el vehículo eléctrico; y
  • La eficiencia del vehículo en la recarga y uso de la electricidad.

Por su parte, para analizar las cifras de los coches gasolina se han tenido en cuenta lo siguiente:

  • Extracción de petróleo
  • Transporte de crudo a refinerías
  • Refinación de petróleo en gasolina
  • Entrega de combustible a gasolineras
  • Combustión de combustible en el motor del vehículo

A pesar de las enormes diferencias de producción eléctrica en Estados Unidos, el impacto de conducir un coche eléctrico puede variar de forma significativa. A pesar de esto, el estudio pone sobre la mesa que en todos los casos, incluso en los estados con la red eléctrica más dependiente de fuentes como el gas o el carbón, conducir un coche eléctrico es siempre más sostenible que los coches gasolina medio.

El 90% de los norteamericanos viven en una región donde conducir un coche eléctrico supone menos emisiones totales que conducir el coche gasolina más eficiente del mercado, con 59 millas por galón, o 3.98 litros a los 100 km.

De media, conducir un coche eléctrico en Estados Unidos representaría en emisiones conducir un coche gasolina con un consumo medio de 91 millas por galón, o 2.58 litros cada 100 km. Algo muy lejos tanto del consumo de los modelos más eficientes, como de una media real que en el primer trimestre de 2022 se colocó en nada menos que 24.4 millas por galón, o 9.64 litros cada 100 km.

Pero como decimos, esto depende mucho del mix eléctrico ya que por ejemplo entre las conclusiones del estudio se indica que en California, el estado con mayor cuota de renovables del país, conducir un Tesla Model 3 Standard supone un equivalente de 152 millas por galón, o 1.54 litros a los 100 km equivalentes.

Las emisiones incluyendo la fabricación de la batería

Pero muchos pensarán en que el consumo es muy variable, pero también hay que añadir el impacto de procesos como la fabricación. En el caso de los coches eléctricos, sus emisiones medias son mayores que las de un gasolina equivalente por culpa de factures como la batería.

Sin embargo, la mayoría de las emisiones que acumula un vehículo tienen lugar durante su vida útil, por lo que las reducciones de conducir un eléctrico compensan con creces las emisiones de fabricación más altas.

Por ejemplo, un coche eléctrico medio supone según el informe un 52% menos emisiones que un gasolina equivalente a lo largo de su vida, incluyendo la fabricación. En caso de una camioneta, muy populares en Estados Unidos, la cifra se eleva al 57%. Y eso recordamos, en un país como Estados Unidos donde las renovables apenas llegan al 20% de cuota, muy lejos del 50% logrado por ejemplo en España en 2021.

También podemos abordar la situación con los datos que indican cuántos kilómetros tendrá que recorrer un coche eléctrico antes de compensar la diferencia de emisiones en su producción respecto a un gasolina. en este caso, de nuevo teniendo en cuenta el mix eléctrico de Estados Unidos, el informe indica que necesitaremos unos 34.400 kilómetros, o unos 22 meses de conducción.

La conclusión es que un coche eléctrico siempre será más limpio que un gasolina, incluso en mercados con poca implantación de las energías renovables como Estados Unidos, ya que estos son capaces de compensar su mayor impacto en la producción en pocos meses.

Unos vehículos que luego podrán tener una vida larga proporcionando transporte limpio y económico, pero que una vez terminada su aplicación pueden reutilizar sus baterías dando apoyo como almacenamiento de renovables para la red eléctrica, y continuar aportando en la reducción de emisiones.

Fuente | UCSUSA

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