Además de reducir su factura energética, pasarse a un coche eléctrico ha duplicado las propinas de esta conductora de Uber

Hace unos días conocíamos el caso de una conductora norteamericana que a la vista del imparable incremento de los precios de las gasolinas, había decidido cambiar su Toyota Camry gasolina por un flamante Tesla Model 3. La razón, que el renting y las recargas le salían más baratas que el repostaje del gasolina. Ahora ha descubierto que además de ahorrar, el número y cantidad de las propinas también se ha disparado por la mayor satisfacción de los clientes en sus viajes.

Como recordamos, esta conductora de Uber estaba trabajando con un Toyota Camry del 2009. Un modelo que no tenía opción a motorización híbrida y que debido al alza de los combustibles ha pasado de gastarse en gasolina 60 al día, a tener que desembolsar 100 dólares por jornada. Algo que llevaba su factura solo contando los repostajes hasta los 650 dólares semanales, y que le ha impulsado a dar el salto a un Tesla Model 3 cuyo coste entre leasing y recargas supone un ahorro de 800 dólares mensuales.

Ahora esta feliz conductora ha descubierto otro beneficio de la movilidad eléctrica. Y es que los clientes que usan su Tesla para desplazarse han multiplicado sus propinas.

Según ha contado a Bloomberg, a pesar de su elevada puntuación de satisfacción de los clientes, anteriormente las propinas eran de entre 1 a 3 dólares. Pero ahora desde que tiene el Tesla esta se han disparado hasta los 10 o 15 dólares.

Esto le ha permitido en sus 25 primeros días con el Tesla embolsarse 2.500 dólares en propinas. Algo que supone una diferencia notable para los entre 800 y 1.000 dólares que lograba hasta ahora mensualmente con el Toyota.

Sin duda además de esta propietaria, los grandes beneficiados de estas historias de éxito son Tesla y el operador de flotas Hertz, que han lanzado una oferta de renting para conductores profesionales que ha llegado justo en el momento idóneo, con los precios de los carburantes por las nubes.

Y es que con el litro llegando a picos de 1.6 dólares, un precio histórico en un país acostumbrado a estar más cerca de los 50 céntimos que un dólar el litro, llegar a estos niveles ha sido un shock que ha disparado el interés en los coches eléctricos.

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