Lordstown Motors, el fabricante de coches eléctricos sin fábrica ni ventas, ya tiene beneficios

Ya queda menos para que el primer Lordstown Endurance llegue al mercado en EEUU. De acuerdo al plan previsto, durante este trimestre se conocerán los primeros detalles comerciales, los precios y equipamientos, y las entregas se harán en el cuarto trimestre ya (con un trimestre de retraso). Este pick-up eléctrico está fundamentalmente destinado a uso profesional y se distingue por sus motores en el buje de rueda.

Este diseño es completamente distinto al utilizado por Rivian en el R1T (un motor por cada rueda, pero con palieres de transmisión) o los demás (uno a tres motores «convencionales»). Es un producto estadounidense, ya que esta empresa emergente le compró una fábrica en desuso a General Motors, la de Lordstown. Se encuentra en el Estado de Ohio.

La contabilidad de Lordstown Motors ha sido especialmente buena en el segundo trimestre, con su primer beneficio operativo. No ha sido por vender ni un solo pick-up ni por tomar reservas, ha sido por la venta de la fábrica a Foxconn, el cual, a su vez, se convertirá en su contratista. Esto es lo que se conoce como una política ligera en activos.

En otras palabras, Lordstown Motors le pagará a Foxconn para que fabrique sus pick-ups, evitándose una estructura de costes más volátil. La venta le ha supuesto un beneficio de 61,3 millones de dólares, y en cuanto a ingresos, fueron 101,7 millones por el activo y otros 18,4 millones por reembolso de costes operativos. No han hecho el mejor negocio del mundo, la fábrica se compró a GM por 230 millones de dólares.

Como ahora Lordstown tiene «en caja» 236 millones de dólares, sus necesidades de financiación son mucho menores que en otros ejercicios. En vez de tener que captar 150 millones, le bastará con conseguir de 50 a 75. Los gastos también se han reducido mucho, un 33% menos que en el primer trimestre, o un 47% respecto al segundo trimestre de 2021. De no haber vendido la fábrica, estarían con el agua al cuello.

Lordstown y Foxconn tienen una empresa conjunta (JV) para la producción de coches eléctricos. Además, Foxconn es el contratista de Fisker Motors para la producción del compacto PEAR a partir de 2024. Cuando se alcance la máxima capacidad, pueden salir 250.000 unidades al año. La compañía ha cambiado mucho en un año, pero para bien.

En este vídeo podemos ver a sus máximos responsables, Daniel Ninivaggi, CEO o consejero delegado, y Edward T. Hightower, el presidente, dándose una vueltecita por Detroit con uno de los prototipos preserie. Hightower acumula experiencia en Ford, General Motors y BMW.

Además, el señor Hightower generó titulares en la industria de su país por ser el primer afroamericano al frente de un fabricante de automóviles desde 1915, cuando Frederick Patterson convirtió la empresa familiar en fabricante de coches -también en Ohio-. A su vez, el padre de Frederick era un liberto. No ha pasado tanto tiempo.

Anécdota al margen, Lordstown está un poco más cerca de ser una empresa sostenible. Como la adquisición de la fábrica ya se completó, el siguiente beneficio operativo tardará en llegar y ya podría achacarse, si todo va bien, al negocio natural de la empresa, fabricar vehículos eléctricos. La Patterson no pudo seguir fabricando sus propios coches en 1918, y diversificó un poco sus actividades. Desapareció completamente antes del final de la Segunda Guerra Mundial.

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