El precio del carbonato de litio batirá su récord de marzo en 12 meses, unos 74.000 euros la tonelada

En marzo los precios del carbonato de litio llegaron en marzo a nivel muy peligrosos, casi 500.000 yuanes la tonelada, lo que ha espoleado subidas generalizadas de precios de los coches eléctricos a medida que los fabricantes han visto sus materias primas renegociadas. Lo peor todavía no ha pasado, de acuerdo a las predicciones de Trading Economics. La demanda sigue sobrepasando a la oferta.

Durante el mes de julio se echaron de menos 1.361 toneladas de carbonato de litio en el Mercado de Metales de Shanghái, situación inversa a la de junio, cuando la demanda no fue tan intensa y los precios experimentaron cierto alivio. Pero en lo que va de agosto ha vuelto a subir, 480.500 yuanes por tonelada, y se prevé que alcance los 504.813 yuanes por tonelada en 12 meses.

Eso significaría, al tipo de cambio actual, casi 74.000 dólares o euros -estas divisas cotizan casi a la par-. A corto plazo las consecuencias son evidentes, nada de reducción de precios en los coches eléctricos, y los que todavía no han subido, subirán. Los fabricantes no van a poder seguir trasladando el incremento de los costes a sus clientes, o se arriesgan a que la demanda baje de más.

El tremendo auge de los precios experimentado en los últimos meses tiene que ver con la falta de inversión en minería que se ha acusado durante años, el reiniciar económico tras la pandemia, interrupciones de suministro por confinamientos o la guerra en Ucrania, una demanda exacerbada de litio y lo que es peor, la previsión de que seguirá sobrepasando la demanda a la oferta.

A más corto plazo, al final de este trimestre se espera que el litio cotice en Shanghái a 484.185 yuanes por tonelada, prácticamente el nivel actual. En un año los precios del litio se han disparado un 347%, es decir, entre cuatro y cinco veces más. Prácticamente desde marzo los precios se mantienen muy cerca del máximo, rozando la barrera psicológica de los 500.000 yuanes por tonelada. De ahí la necesidad de que se pongan en marcha más minas y salares a trabajar.

En torno al 75% del litio se necesita para baterías, según el Servicio Geológico de Estados Unidos

Por ejemplo, en Estados Unidos solo hay minas de litio funcionando en Nevada. Sin tener en cuenta a Estados Unidos, la producción de litio en el mundo aumentó un 21% en 2021, de 82.500 a 100.000 toneladas, mientras que el consumo de este recurso se estimó en 93.000 toneladas, un 33% más que las 70.000 toneladas en 2020. En Europa hay varios proyectos de explotación de litio en España, Alemania, Serbia… pero les faltan meses o años para producir de forma masiva.

Producción del Tesla Model Y en Giga Berlín

¿Pueden bajar los precios los fabricantes?

En algunos casos, sí. Las políticas de precios de los fabricantes pueden ser reactivas o anticipativas. En el primer caso, los precios se suben como respuesta al aumento de los precios de las materias primas que ya han experimentado, y en el segundo caso tienen la previsión de que las materias primas suban entre que el cliente paga el coche y este sea fabricado.

Tesla, por ejemplo, ha subido los precios por encima de la inflación, al haber sido sus previsiones más pesimistas, lo que se ha traducido en más facturación pese a la reducción de entregas y producción del segundo trimestre -a consecuencia de 20 días de cierre en Shanghái por un brote de COVID-. Elon Musk, CEO de Tesla, admitió que sus precios son una vergüenza, y han subido varias veces desde 2021. Ellos pueden ajustar.

Los que lo tienen más complicado son aquellos que no tienen beneficios, y se ven obligados a subir precios para que la caja no caiga más rápido. Pero encontraremos subidas de precios tanto en fabricantes deficitarios como rentables. Los directivos prefieren que entre más dinero con la misma producción o inferior, a que sus modelos sean más asequibles. No hay tanta necesidad de competir, todo lo que se fabrica, se vende, y mientras no haya más oferta, la situación seguirá así por lo menos unos cuantos meses.

La parte buena de esta previsión es que los previos no van a subir mucho más en 12 meses, según la fuente, así que los que ya han subido los precios los van a mantener, o quizás pueden ajustarlos un poco para reflejar más fielmente el aumento real de la inflación. ¿Quién romperá la baraja y comenzará a ajustar sus tarifas? Suenan grillos.

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