Aumenta la velocidad de recarga de los Tesla Model S y X en Europa

Los coches eléctricos no siempre recargan a la máxima potencia que admiten sus componentes (baterías, electrónica de potencia, cargador interno…) debido a limitaciones por software. Esto se hace para mejorar la durabilidad, aunque suponga una pequeña penalización para el usuario, y según se van mejorando las programaciones, los límites se van aflojando.

Para muestra, un botón, los Tesla Model S y X. La última actualización de software (2022.24) ha añadido más cosas de las que pone el registro de cambios, y es que están surgiendo como setas en la red los testimonios de velocidades de recarga incrementada en los modelos más grandes de Tesla. Los ritmos de recarga se han mejorado hasta un 30%.

Antes de la actualización, empleando los cargadores CCS se alcanzaban como mucho unos 140 kW de potencia. Algunos usuarios han reportado potencias superiores a 180 kW, por lo que es evidente que Tesla ha aflojado las bridas en el software para admitir una mayor potencia. Estas bridas ya eran una sospecha recurrente en la comunidad de conductores en distintos países.

Poder recargar a más de 100 kW permite llenar baterías en menos de una hora, o lograr una carga parcial de forma muy rápida, para proseguir el viaje con una parada corta. Como podemos ver en el tuit de Azul Eléctrico, a un ritmo de 160 kW se recuperan 13 km de autonomía por minuto. Sigue siendo más rápido repostar un depósito de gasolina, pero la diferencia se sigue afeitando, y a fin de cuentas en todo trayecto largo la vejiga y el sentido común imponen parar.

Algunos usuarios reclamaron judicialmente a Tesla quitar la limitación de la recarga, tanto en Noruega como en EEUU, aunque lo lógico sería que esos límites se quitasen cuando el estado de la técnica permitan hacerlo de forma segura y sin que haya posteriormente consecuencias. Y los fabricantes están quitando límites según se optimizan los algoritmos de recarga.

Cuando se realiza una recarga rápida, resulta vital para la salud de las baterías que la degradación se mantenga a raya. En caso contrario, se van formando residuos que van reduciendo el rendimiento hasta que las celdas fallan. Luego vienen los lloros y las quejas al fabricante. Se podrá criticar a Tesla la falta de transparencia, pero en ocasiones eso forma parte del menú.

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