Los científicos avalan la alternativa de almacenar hidrógeno bajo tierra

En la búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles, como el gas natural, el hidrógeno se ha convertido en una de las que mayor atención e inversión están recibiendo. Pero la gran pregunta es además de como realizaremos su producción, cómo se afrontará el difícil reto de su almacenamiento. Y es que su menor tamaño respecto a las moléculas de gas hacen complejo este aspecto. Ahora un grupo de investigadores han confirmado que se puede almacenar de forma segura bajo tierra.

Técnicos del departamento geológico de Australia, Geoscience Australia, ha descubierto potencial para el desarrollo de cavernas de sal subterráneas que pueden ser convertidas en depósitos para el almacenamiento de grandes cantidades de hidrógeno.

Según la ministra de Recursos y Australia, Madeleine King: “Sabemos que existe la tecnología para almacenar hidrógeno bajo tierra y, gracias a este trabajo, ahora también sabemos que Australia tiene la geología adecuada para apoyar el desarrollo de una industria de hidrógeno económicamente viable en nuestro propio suelo”.

Según los datos del gobierno, una sola caverna de sal podría proporcionar la misma cantidad de almacenamiento de energía que el proyecto de bombeo hidráulico Snowy Hydro 2.0. Una iniciativa que contará con una potencia de 2 GW. Y la región cuenta con posibilidades de poner en marcha varios almacenes de este tipo.

Habitualmente, el hidrógeno ya sea en estado gaseoso o líquido, se almacena en depósitos diseñados con diferentes materiales. Pero desde Geoscience Australia se ha indicado que para grandes cantidades, las cavernas subterráneas de sal ofrecen una alternativa segura y más económica. Una tecnología que además no hay que desarrollar ya que se utiliza actualmente con el gas en múltiples proyectos por todo el mundo.

Los expertos han realizado un estudio preliminar el potencial de almacenamiento de un país como Australia, y el resultado es que el país podría albergar potencialmente hasta 310 millones de toneladas (38,000 PJ) de hidrógeno. Una cifra que supondría unas 60 veces de lo que necesitará la industria australiana, y que abre las puertas a convertir al país en una superpotencia exportadora de hidrógeno a medio y largo plazo.

¿Está preparada España para almacenar hidrógeno?

Actualmente el sistema gasista español está centrado principalmente en el almacenamiento de gas natural liquidado (GNL) en los tanques de las plantas de regasificación. La proporción de almacenamiento en estos tanques es muy superior a otros países, dado el elevado porcentaje de importaciones en forma de GNL y dada la relativa escasez de formaciones geológicas aptas para albergar almacenamientos subterráneos.

España cuenta con cuatro instalaciones de almacenamiento subterráneo. Por un lado están los antiguos yacimientos de gas natural de Serrablo y Gaviota, con una capacidad total de 28.069 GWh. Además, en el año 2012 se inició la incorporación progresiva de dos nuevos almacenamientos subterráneos al sistema, Marismas, otro antiguo yacimiento de gas, que para 2016 aporta 1.600 GWh de capacidad operativa, y Yela, almacenamiento construido en un acuífero, que actualmente aporta 1.000 GWh.

Algo que nos indica que si España quiere ser también una referencia en la producción, y almacenamiento de hidrógeno como alternativa al gas, tendrá que buscar donde almacenarlo bajo tierra para lograr sacar el máximo partido a esta tecnología.

Vía | Newh2

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